Mezclando el futbol con las canciones de Taylor para hacer una historia completamente ficticia, pero llena de emoción.
A veces la vida da giros extraños, te golpea y te hace creer que lo mereces, para luego devolverte a ese lugar seguro que creías...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
1 de Junio, 2021
En la casa de Kylian reinaba el silencio y la paz. Las luces tenues de las lamparas alumbraban suavemente el lugar, dando una sensación de calidez.
Olivia se dirigió a la cocina a beber agua mientras escuchaba como la puerta se cerraba con llave y su novio subía las escaleras.
Fue en ese momento que la situación le comenzó a parecer extraña. Luego de salir de su ensimismamiento se dio cuenta que el silencio no es algo normal para su novio, en circunstancias normales habría alardeado de su victoria durante todo el camino. Pero no lo hizo.
Ahora algo extrañada se dirigió escaleras arriba. Ya eran las dos de la mañana y quería descansar.
Entró a la habitación y pudo ver la luz del baño escaparse por debajo de la puerta. Dejo su celular en la mesa de luz y se sentó a la pies de la cama para poder desabrochar sus zapatos más fácilmente.
La puerta del baño se abrió y Kylian se dirigió hacia el vestidor, teniendo la mirada de la morocha encima de él.
Con sus tacos en la mano se dirigió también al vestidor. Kylian estaba de espaldas a la puerta, luchando por desatar su corbata.
Ella se acercó a él y lo abrazó por detrás, recostando su cara en su espalda. Pero él no se inmutó, siguió luchando contra su corbata para luego comenzar a desprender su camisa.
Ella se separó de él para permitirle quitársela y lo miro con el ceño fruncido mientras el morocho pasaba por su lado a guardar la ropa, actuando como si ella no estuviera ahí.
- ¿Estás bien? - Le preguntó extrañada, apoyaba su espalda en la pared mientras se quitaba las argollas que tenía en las orejas.
Él la miró por encima de su hombro mientras se quitaba el pantalón.
- ¿Ahora que estamos solos sí te importo? - Preguntó volviendo su mirada al frente.
Ella se quedó en silencio, confundida por el reclamo de su pareja.
- Digo, porque fue una noche muy importante para mí y a vos parecía interesarte más el idiota ese con el que te encontré hablando.
- ¿Julian? - Preguntó ella incrédula.
- Si, Julian. - Respondió él poniendo un tono irónico en su nombre, estaba tan molesto que siquiera escuchar su nombre lo irritaba.
- ¿Qué pasa con él? Es un amigo de cuando vivía en Calchín. - Aclaró la morocha mientras se quitaba el vestido, ahora ambos se estaban dando la espalda.
- ¿Te pensas que soy estúpido? ¿Él no es el noviecito al que le dedicaste todas tus canciones?
La boca de ella se abrió y se cerró, no sabía que decir. No se esperaba para nada este tipo de planteo, la había descolocado.