Al día siguiente...
-¡Layla! Al fin te encuentro -Dijo Jorge, al ver a la chica caminar hacia sus amigos.
-Hola -Saludó la chica sonriendo.
-¿Qué piensas hacer esta tarde?
-No lo sé, estar con mis amigos.
Los dos siguieron caminando, hasta llegar a la playa, con Regina y Roberto. El aire estaba fresco, ya que las nubes tapaban el sol. Se escuchaba el sonido de las olas chocar, y a las aves cantando.
Estaban en un pequeño restaurante, que se encontraba en la playa, tomándose un refresco.
-¿Que les pareció la cena de ayer? -Preguntó Jorge.
-¡Un asco! Los mariscos nunca me han gustado -contestó Layla.
-A mi me gustó, solo que no disfruté de mi postre -opinó Regina.
-Pienso lo mismo que Regina -dijo Roberto.
-¿Y eso? -Preguntó Jorge.
-Layla se comió el de todos -contesto Roberto.
Jorge ya no dijo nada y se quedó observando hacia la playa.
Jahir y Eleanor caminaban por la playa tomados de la mano. La chica estaba molesta, ya que minutos antes habían peleado por una tontería.
-No me gusta que te molestes -Dijo Jahir rompiendo el silencio incómodo que se había hecho entre ellos.
-A mi no me gusta que el tema de todas nuestras platicas, sea ella -Dijo Eleanor molesta.
-Te prometo que ya no será así.
-¿Y quién es la persona de la que tanto hablan? -Preguntó Layla, caminando atrás de ellos.
-Tú -contestó Eleanor groseramente, para después irse enojada.
-¡Vaya! No sabía que le hablas mucho de mí -Le dijo Layla a Jahir.
-Layla, estaba resolviendo el problema y tú... te acercaste -Dijo Jahir.
-Lo lamento -Dijo Layla - ¿Quieres que hable con ella?
-Solo lo empeorarías -Dijo Jahir para después retirarse molesto. Layla no dudo en seguirlo, ella solo caminaba atrás de él. - ¿Quieres dejar de seguirme?
-La verdad, no. -contestó Layla deteniéndose al ver que su amigo giraba hacia ella enojado. - Lo que quiero es que soluciones las cosas con Eleanor.
-Se hubiera podido solucionar, si tú no hubieras aparecido.
-¿Ahora la culpable soy yo?
-La verdad, sí.
-Lo siento -Dijo Layla, para después sentarse en la arena, mirando hacia las olas, que no dejaban de chocar unas con otras. Jahir hizo lo mismo, sentándose al lado de Layla. - Escuché que hay una feria en la ciudad.
-¿Y?
-¿Quieres ir?
-Está bien -Contestó Jahir.
-Vamos, sonríe, ya verás que todo se solucionará -Dijo Layla recargándose en el hombro del chico.
-Vamos a cambiarnos ¿sí? no quiero hablar de esto -Dijo Jahir, poniéndose de pie, para después continuar caminando.
-Está bien -Layla lo imitó.
Se dirigieron al hotel, para quitarse el traje de baño y ponerse ropa adecuada para ir a la ciudad. Layla aprovechó para darse un baño. Al salir, Jahir la esperaba en la recepción. El vestía casual, al igual que la chica.
Tomaron un taxi y se dirigieron a la feria. Mientras caminaban, el celular de Layla comenzó a sonar. Ella contestó.
-¿Hola?
-¡Layla! ¿Dónde estás? De repente te desapareciste -Dijo Jorge al otro lado del teléfono.
-En la ciudad, me voy, adiós, tengo que colgar -Dijo Layla, para después terminar con la llamada.
-¿Quien era? -Preguntó Jahir.
-Jorge.
-Últimamente te vigila mucho -Dijo Jahir celoso.
-¡Qué lindo es verte celoso! -Dijo Layla, para después comprar boletos, para entrar a la feria.
Jahir hiso una mueca, y después siguió a la chica.
-Te gusta burlarte de mí. ¿Cierto? –Preguntó.
-¿Por qué lo dices? –Preguntó Layla mirando a los ojos al chico.
-Hace dos días me decías que lo nuestro es imposible, ahora te da gusto que te cele –Dijo Jahir - ¿Qué planeas?
-Lo siento, pero… No me refería a ese tipo de celos –Dijo Layla – Y no planeo nada.
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Positive vibe...
Teen FictionLayla, una chica de dieciséis años, sufrió de una enfermedad. Al poco tiempo, esta regresa, pero no le desgarra la esperanza y felicidad que ella siente de salir adelante. Siempre sintió el desprecio de su papá, gracias a su abandono y este vuelve...
