—Muchas gracias por la comida —susurró Nozomi una vez hubo acabado de cenar.
—Pero, ¿por qué? —susurró Inari mientras caían lágrimas en la mesa.
—¿Qué has dicho? —preguntó Naruto, abriendo los ojos e incorporándose.
—Todo ese estúpido entrenamiento no es más que una pérdida de tiempo. Gato tiene un ejército entero. Os vencerá y luego os destruirá —comentó el niño mientras lloraba—. Todas esas cosas tan bonitas que decís no significan nada. Da igual lo que hagáis, el fuerte siempre gana y el débil siempre pierde.
—Tú habla por ti. Eso no me va a pasar a mí, ¿entiendes? —contestó el Uzumaki.
—¿Por qué no te callas? Solo mirarte me pone enfermo. Tú no sabes nada sobre este país. Solo te estás entrometiendo. Siempre riendo y jugando, no tienes ni idea de lo que es sufrir y que te traten como basura —habló Inari. Nozomi le miró con el ceño fruncido.
—Te aconsejo callar si no sabes de lo que hablas —comentó la chica.
—¡Otra igual! ¡Al menos él sabe hacer jutsus! ¡No te he visto hacer nada desde que has llegado! —gritó el niño. Nozomi dejó escapar una carcajada y le sonrió.
—Mírate, quejándote y gimoteando, como si fueras una víctima. Puedes seguir lloriqueando todo el día. Como si me importara. ¡No eres más que un cobarde! —exclamó el rubio. Tanto él como Nozomi se levantaron de la mesa y subieron a la planta de arriba en completo silencio—. Nozomi, ojalá fuese como tú y sus palabras no me importasen.
—Naruto... —susurró ella mientras los ojos del Uzumaki se llenaban de lágrimas. Ambos entraron en la habitación del chico y Nozomi le abrazó.
—No quería volver a llorar delante de ti, lo siento.
—No te preocupes, es normal, todo el mundo llora.
—¿Es que no he hecho suficiente? Siempre intento dar lo mejor de mí pero parece que nunca consigo nada —susurró el chico mientras agarraba con fuerza la ropa de su compañera y sus lágrimas caían en el hombro de la chica.
—No digas eso, claro que ha servido para algo, todo lo que has hecho hasta ahora te ha llevado a ser ninja y estoy segura de que te convertirás en uno mucho mejor de lo que eres ahora.
—Ves, hasta tus respuestas son las de alguien inteligente.... Tú eres muy lista y Sasuke es muy fuerte, parece que soy el lastre del equipo —murmuró, intentando dejar de llorar—. Incluso ese crío se ríe de mí.
—Bueno, al menos a ti no te ha llamado inútil. —Ambos rieron.
—Siempre me dices lo que necesito escuchar, muchas gracias. Gracias por haber estado a mi lado, siempre.
—Venga, duérmete, mañana tenemos que trabajar duro —susurró Nozomi, levantándose.
—Cuando volvamos, te invitaré a fideos.
—¿Invitarme? Si estás más tieso que yo, no tienes ni para comprar ramen instantáneo. Ya te invitaré yo a Ichiraku. Buenas noches, descansa.
—Tú también. —La chica salió por la puerta y salió al patio, encontrándose a Inari hablando con Kakashi. Pese a que nunca le había gustado espiar, decidió quedarse a escucharles.
—Probablemente no lo sepas, pero Naruto y Nozomi también se criaron sin un padre. Es más, Naruto no llegó a conocer a su madre y, la de Nozomi, se suicidó —escuchó la chica—. Solo se han tenido el uno al otro desde que se conocen.
ESTÁS LEYENDO
Smile | Naruto Uzumaki
FanfictionSonreír nunca se nos hizo fácil a ninguno de los dos, quizá a mí más que a Nozomi. Su nombre significaba esperanza, y eso es justo lo que me dio. Cuando nadie podía amarme, llegó ella, y, por Dios, lo puso todo patas arriba. -aerhyan | 2019
