Capítulo 41: La discípula de una reina que no desea la corona.

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     Ambos Hatakes estaban luchando el uno contra el otro. Con el reciente ascenso de la chica, Kakashi había decidido no contenerse en combate más. Nozomi era incapaz de vencerle físicamente, lo sabía. Aún así, la chica disfrutaba peleando contra él.

     —¡Nozomi, tienes que ser más rápida, sino no podrás alcanzarme! —gritó el hombre. Ella desapareció entrando en un portal. Apareció tras el hombre, dispuesta a golpearle, pero él se apartó y ella acabó chocando su puño contra el suelo, rompiéndolo en pedazos. El hombre observó la enorme grieta y tragó en seco, sin duda, Tsunade se había esforzado entrenándola también.

     —¡Acércate, Kakashi, no tengas miedo! —bromeó la chica, levantándose para introducirse en un portal y aparecer a su lado. Kakashi concentró rayos en su mano derecha y, aunque pretendía golpear el brazo de la chica, solo pudo rasgarle la manga, dejando al descubierto su marca de ANBU.

     —¿Qué es ese tatuaje? —preguntó Kakashi, agarrando con fuerza el brazo de su discípula. Estaba ciertamente enfadado, Nozomi no merecía estar ahí, no porque no fuese lo suficientemente fuerte, sino porque era demasiado amable y considerada. ANBU no era un lugar para la gente como ella.

     —Lo siento, me gustaría habértelo dicho, pero ya sabes que es confidencial —susurró la chica, intentando zafarse del agarre del hombre.

     —¿Por qué lo has hecho, Nozomi? Si a ti no te gusta la violencia...

     —Fue Tsunade quien me lo pidió, es mi maestra y mi Hokage, no puedo decirle que no —murmuró ella—. Todavía no he ido a mi primera misión, así que estoy un poco nerviosa.

     —Dejamos el entrenamiento aquí, tengo algo que hacer —dijo él y se marchó rápidamente, sin darle tiempo a la chica para despedirse.

     Kakashi corrió rápidamente hasta la torre de la Hokage, no podía creerse lo que había pasado. Había sido un maestro incompetente, había dejado que su alumna, que su familia, acabase en el lugar más oscuro que existía en la aldea. Entró en la torre y avanzó hasta quedar delante de la puerta del despacho.

     —¡¿Por qué has metido a Nozomi en ANBU?! —exclamó Kakashi, entrando en el despacho de Tsunade.

     —Soy tu Hokage, controla ese tono —habló la mujer, sin despegar la vista de sus papeles.

     —He hecho una pregunta —dijo el hombre. Ella le miró a los ojos con seriedad.

     —Lo sabes bien, Nozomi es una ninja excepcional, sus habilidades son únicas y, además, teníamos escasez de ninjas médicos en ANBU. Se lo propuse y ella lo aceptó, nada más —explicó la rubia.

     —¡¿No pensaste en tu posición?! ¡Aceptó sólo porque tú se lo propusiste y no quería decepcionarte! ¡Nozomi odia la violencia, ANBU no es un sitio para ella, tiene trece años!

     —¡¿Y cuántos tenías tú?! ¡Exacto, los mismos! —gritó Tsunade, golpeando la mesa.

     —¡Yo no soy Nozomi, y no estamos en las mismas circunstancias! ¡La vas a matar!

     —¡Sal de mi despacho antes de que te mate a ti! —exclamó la Senju—. ¡Ahora!

     El Hatake salió de la habitación, dando un portazo y caminó con cierta parsimonia hasta llegar al exterior, donde Nozomi le estaba esperando. La chica levantó la cabeza y le miró con cierta tristeza.

     —¿No crees que pueda hacerlo? —preguntó ella, sentándose en un banco. Él se sentó a su lado.

     —No, Nozomi, no es eso, ese lugar no es un sitio para alguien como tú, estás siguiendo mis pasos y eso no está bien. Solo eres una niña...

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora