Capítulo 104: Naruto Uzumaki, el hombre que me amó.

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     —¿Qué hacéis los dos aquí a estas horas? —preguntó Kakashi, todavía en pijama—. Es mi día libre por si no lo habéis notado...

     —¡Justo por eso estamos aquí, de veras! —exclamó Naruto, entrando en la casa del hombre sin pedir permiso.

     —Traigo el desayuno —dijo Nozomi, enseñándole al hombre las bolsas que llevaba consigo.

     —¿Habéis matado a alguien? ¿Qué demonios os pasa? —preguntó el Hatake y se metió en su habitación. Al cabo de unos minutos, salió con su ropa de diario—. Desde que llegasteis de la misión en la luna, estáis increíblemente raros.

     —Que va, que va —dijo Nozomi, colocando la comida en la mesa—. Te he comprado el desayuno extranjero que tanto te gusta.

     —Muchas gracias, supongo —murmuró el hombre, sentándose en la mesa de la cocina con los dos chicos—. ¿Sabéis algo de Sasuke?

     —Pronto se pasará por Konoha, ¿sabías que se habla casi cada día con Hinata? —dijo la Hatake—. Creo que deberíamos esperar una buena noticia pronto.

     —Es increíble y eso que no se podían ni ver... recuerdo lo enfadado que estaba cuando se la tuvo que llevar para una misión —comentó Naruto y le dio un bocado a un dango—. ¡Y Shikamaru y Temari! Me los encuentro cada día de cita, están en todas partes todo el rato...

     —Pero los más adorables son Sakura y Lee —añadió Nozomi, sonriendo—. Rock Lee está tan enamorado...

     —Una vez leí que las parejas que mejor funcionan son las que el hombre quiere más a la mujer que la mujer al hombre —dijo Kakashi.

     —¡Pues nos irá genial, de veras, estoy seguro de que soy el que más quiere de los dos!

     —Mentira, llevo enamorada de ti desde que tengo uso de razón...

     —Pero yo estoy mucho más enamorado de ti, creo que es porque soy un poco tonto —bromeó él.

     —¿Un poco? Estás siendo benevolente contigo mismo —dijo el Hatake, masticando un pedazo de huevo.

     —¿Y qué hay de la chica del otro día, Kakashi? —preguntó Naruto. El nombrado se atragantó con el huevo bajo la mirada expectante de sus dos alumnos.

     —¡Ah! ¡¿La Diosa Senju?! ¡La que iba contigo a la academia! ¿Cómo se llamaba...? —murmuró Nozomi.

     —Makoto, Makoto Senju —dijo Kakashi—. Sí, estamos juntos... Ahora está en una misión. Os la presentaré cuando vuelva.

     —¡Ah! ¿Nozomi, no habíamos quedado con Tenten y Neji por la tarde? —preguntó el Uzumaki.

     —Eso el viernes —respondió ella—. Serán los primeros en ser padres... no me lo creo.

     —Las estaciones pasan... —comentó Kakashi.

     —Y tú sigues a mi lado —añadió Nozomi.

     —¿Eh? ¿De qué habláis? —preguntó Naruto.

     —De algo que Kakashi me prometió hace mucho tiempo. —Ambos Hatakes sonrieron.

     Nozomi miró a Naruto y luego a Kakashi, quien, con toda la lata sobre las parejitas de Konoha que le habían dado, se imaginó por dónde iban los tiros. Suspiró y se preparó para lo que iba a pasar. Sabía que debía dejar ir a Nozomi, pero le parecía demasiado pronto.

     —Nozomi, ¿nos podrías dejar a Naruto y a mí a solas? Tengo que hablar con él sobre algo importante. —La chica asintió un tanto desconcertada y salió del salón, cerrando la puerta tras de sí. —Naruto, sabes que Nozomi para mí es mi hija y...

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora