Capítulo 88: Aprender es otro nombre para la vanidad.

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     —¡Esperad un momento! —exclamó Hashirama mientras el Jubi creaba una Bijudama para poder romper la barrera de los Hokages.

     La enorme masa de chakra impactó contra la barrera, pero no logró destruirla.

     —No esperaba menos, al fin y al cabo, son los Hokages de nuestra Aldea —comentó Nozomi, sonriendo.

     —Parece que lo de su poder no era mentira —añadió Sasuke.

     El Primero realizó algunas oberturas en la barrera para que los ninjas pudieran atravesarla y el Equipo Siete entró mientras Naruto les hablaba contento.

     —¡Cuidado con los clones del Jubi! —exclamó Nozomi mientras salían de la piel de la bestia con cola.

     La chica comenzó a pelear contra los clones. Era capaz de acabar con ellos de un solo puñetazo gracias a su fuerza bruta, así que podía permitirse ir a ayudar a otros ninjas.

     —¡El siguiente! —exclamó Nozomi, sonriendo, mientras saltaba. Al caer, golpeó la cabeza del enemigo contra el suelo y la reventó al instante. Acabando con los clones a su alrededor, ya que había destruído el suelo a un radio de doscientos metros. "Debería haberme controlado un poco, pero tener el Sello siempre hace que me venga arriba...", pensó mientras la nube de polvo que había formado se disipaba y sonrió incómodamente al ver que Naruto y Sasuke la observaban, sorprendidos.

     —¡Qué fuerza tan monstruosa! ¡Puede que sea mayor que la de Tsuna! —exclamó Hashirama. Nozomi se sonrojó y pensó que el Primero, seguramente, no sabía que era discípula de su nieta.

     Sasuke y Naruto se pusieron a su lado enseguida y la cubrieron de algunos enemigos que querían atacarla por la espalda.

     —No te pongas en mi camino, Naruto —dijo Sasuke.

     —Si no dejáis de pelear, seré yo quien os quite el puesto de Hokage, como Kakashi dijo en su día —comentó Nozomi, sonriendo.

     —¡Nozomi, ya hablamos de esto, tú tienes que ser mi mano derecha! —exclamó el Uzumaki. Ella rio, contenta, mientras otros equipos se sumaban al ataque.

     —¡Sai! —gritó Naruto mientras el nombrado les sobrevolaba en una de sus aves de tinta, antes de que cayera al suelo por culpa de un ataque del Jubi, Naruto consiguió salvarle—. ¿Estás bien?

     —Sí —respondió el chico—. Naruto, ¿aún ni puedes darle chakra a los demás?

     —Ahora es imposible —dijo el Uzumaki seriamente—. Aún no he acumulado el chakra de Kurama.

     —Para derrotar al cuerpo principal, no queda otra solución que derribar a los más grandes y aprovechar para superarlos. Pero hay que estar lo bastante cerca como para llegar de un salto... —explicó Sai—. Sin tu chakra, Naruto, es muy posible que terminemos gravemente heridos.

     Los tres integrantes del Equipo Siete se miraron entre sí y asintieron. Al unísono, mordieron su pulgar y apoyaron su mano en el suelo.

     —Derribarlos y superarlos... No hay problema alguno —dijo Sasuke.

     —Además de acercarse de un salto, los ataques de éste tienen bastante fuerza —comentó Naruto, sonriendo.

     —Y con mi Sello, puedo curar cualquier herida grave que reciban mientras esté a su lado —añadió Nozomi.

     —¡Jutsu de Invocación! —exclamaron los del Equipo Siete antes de que una espesa neblina les ocultara del resto de ninjas.

     En cuanto se disipó, la Alianza les observó subidos encima de sus invocaciones, que eran gigantes en comparación con ellos. La de Sasuke; una serpiente, Naruto; un sapo y Nozomi; una babosa.

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora