Capítulo 96: La revolución solo puede ser conseguida con sangre.

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     Nozomi giró la cabeza al sentir el chakra de Obito de nuevo. Una vez puso su vista en Kakashi, observó que tenía los dos Sharingans de Obito.

     —¿Un último baile, Kakashi del Sharingan? —dijo Nozomi, sonriendo.

     —Adelante, Nozomi ¿del espacio? —imitó con sorna.

     El Equipo 7 comenzó a atacar a Kaguya. Naruto con su Rasenshuriken de Bestia con Cola logró golpear de lleno a la mujer, que comenzó a transformarse en una amalgama de chakra.

     —¿Qué es eso? Mirad qué grande es —dijo Naruto mientras el equipo se reunía—. ¿Es un zorro? ¿Un mapache? ¿Un tejón? ¿Un conejo quizás?

     —Eso no es importante, ahora nos será más fácil acercarnos a ella —comentó Sasuke.

     De la amalgama de chakra, comenzaron a salir unas manos gigantes. Naruto les advirtió de que no se dejaran atrapar, ya que serían engullidos instantáneamente.

     —¡Nozomi, súbete! —le dijo Kakashi desde su propio Susanoo. Con sus portales, la chica acabó justo al lado de su maestro y lo miró, sonriendo.

     "A veces se me olvida que Kakashi es un genio... estoy rodeada de ellos, de hecho. Pero el talento de este hombre... obviamente lo conocía, pero que pueda controlar el Susanoo en apenas segundos es surrealista. Kakashi Hatake, sin duda, fue el genio de su generación. Por algún motivo, me siento terriblemente orgullosa de él", pensó Nozomi.

     —Kakashi —le dijo—, estoy muy orgullosa de ti.

     —Harás que me ponga a llorar —bromeó él.

     —Va en serio, Kakashi —comentó ella con seriedad mientras Kakashi le lanzaba Shurikens gigantes a la masa de chakra. Kaguya salió de la misma y se dejó ver tras una enorme bola de chakra de los ninjas bajo el Tsukuyomi Infinito. Naruto y Sasuke corrieron hasta llegar al lado de los Hatakes, que los miraban preocupados.

     —El Kamui no puede teleportar algo tan grande... —murmuró el Hatake.

     —Parece que tendremos que ir directamente a por el cuerpo de Kaguya —dijo Nozomi.

     —Bien, como antiguo Equipo 7, esta será vuestra última misión —dijo Kakashi—. Vamos a salvar el mundo.

     —Soy inmortal, pero si uno de vosotros muere, no podréis sellarme. Así que, ¿con quién acabaré? —Kaguya miró a Nozomi. —Tú eres la que menos lástima me da.

     —¡Yo seré tu oponente, estúpida! —gritó Naruto, enfadado.

     —No, chicos, vayamos los tres —dijo Nozomi—. Así hay más probabilidades de sellarla.

     Los cuatro se separaron y Kakashi, con las habilidades del Sharingan, consiguió herir a Kaguya, facilitándole la tarea de sellarla a sus chicos. "Está en vuestras manos", pensó el hombre, viendo a lo lejos a sus alumnos.

     Naruto por la izquierda, Sasuke por la derecha y Nozomi por arriba. La Hatake golpeó con fuerza la cabeza de la mujer, rompiéndosela instantáneamente. Agarró el pelo de Kaguya con la mano derecha, donde tenía su estrella y Naruto y Sasuke hicieron lo mismo. "Es una imagen preciosa —se dijo Kakashi—. Ahora mismo, todos juntos, os quiero".

     Nozomi comenzó a caer en picado con una sonrisa en la cara, intentó abrir un portal, pero no pudo. "Estoy cansada, solo eso", pensó la chica, cayendo. Sasuke la atrapó y corrió hacia Kakashi.

     —Tenemos que irnos —dijo el Uchiha—. Naruto tiene algo que hacer a solas.

     Nozomi cerró los ojos unos minutos, hasta que sintió como alguien la arrancaba de los brazos de Sasuke y plantaba un beso en sus labios.

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora