Capítulo 110: Una vida sin ti.

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°❀⋆.ೃ࿔*:・La historia de Honoka

     Mamá cayó en coma el 23 de octubre. Nuestra familia dejó de hablar ese mismo día, nuestra casa ya no se siente como un hogar. Y ahora yo estoy atrapada entre Boruto y papá, que se culpan a sí mismos de lo que pasó, aunque saben que ninguno de los dos tiene la culpa de nada. Necesitan culpables para hacer más llevadero su dolor. Yo, en cambio, necesito a mi madre. Mamá siempre sabe qué hacer y habría sabido cómo llevar esta situación si fuera yo.

     Observé las fotografías de la sala de estar. Mamá sonreía mientras me cargaba en brazos y mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas mientras se formaba un nudo en mi garganta. Pensé en que no le había dicho a mamá que la quería tanto como debería. Toda mi vida, todos a mi alrededor me habían dicho que era bastante seca y desapegada y, aun así, ni una sola vez, mamá me obligó a ser más cariñosa ni me recriminó nada. Quizás mamá moriría creyendo que no la quería. Aquella idea me trastocó de sobremanera. Y la sonrisa de la fotografía que tenía enfrente me hundió aún más. Su sonrisa me enterró totalmente e hizo que las lágrimas comenzaran a salir, una tras otra. Y yo fui incapaz de detenerlas.

     Mamá lleva dos meses en coma. Y le tengo miedo a la navidad, y a su cumpleaños, y a cualquier cosa que me recuerde a ella y a que ya no está. Respiré hondo. ¿Y si mamá acababa por convertirse en una extraña? ¿Y si acababa por olvidar su risa, su voz, la forma en que me miraba? Mis manos comenzaron a temblar sutilmente mientras mi respiración se aceleraba.

     Le imploré a Dios, a todo lo que conocía, mejor dicho, que me devolviera a mi madre. Pero fue inútil. Recordé, entonces, por qué jamás había sido capaz de creer en nada.

     Pensé, de repente, que no quería que muriera. Siempre he sabido que todos acabaríamos muertos, pero jamás pensé que tendría que sobrellevar la pérdida de mi madre siendo una niña. Una fuerza en mi interior, como si fuera una tormenta, se apoderó de mí y sentí la incesante necesidad de ir al hospital junto a ella. Salí de casa y corrí hacia ella. Podría haber usado los portales, pero ni Boruto ni yo éramos capaces de hacerlo desde que ella no estaba.

     Entré en el hospital bajo la atenta mirada de la abuela, que me compadecía. Normalmente me habría enfadado, pero estaba tan devastada que me daba igual. Si mamá volvía a mi lado, no me separaría nunca de ella. Le diría cada día que la quiero. Sería capaz de volver a vivir, de ser Honoka, de ser su hija de nuevo.

     Abrí la puerta de su habitación, esperando ingenuamente a que me recibiera con cariño. Pero, cuando vi su habitación, lo único que logré escuchar eran los sollozos de mi hermano, enterrando mi alma una vez más. Sequé mis lágrimas y me senté en el sofá a la izquierda de la cama.

     —Honoka, ¿y si no vuelve? —me preguntó Boruto.

     —Tampoco volveremos nosotros —contesté.

°❀⋆.ೃ࿔*:・La historia de Boruto

     Apreté la mano de mamá entre las mías. Como cada vez que estaba con ella, solo podía implorarle a todo lo que conocía que se despertara.

     Honoka me miraba, lo sabía porque podía verla de refilón desde donde estaba sentado. Sus ojos estaban hinchados y supe, por la manera en que jugaba con sus manos, que seguía teniendo ganas de llorar. Honoka siempre se ha parecido más a mamá que yo y, justo como ella, siempre ha tratado de guardárselo todo. Honoka no llora tanto como yo, pero seguramente sufra como nadie.

     —Creo que es hora de hablar —me dijo.

     —¿De qué quieres hablar?

     —De mamá... de las posibilidades de que no vuelva... de que deje de existir.

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora