Habían pasado un par de días y Nozomi ya podía caminar correctamente. Anduvo hasta llegar a la habitación de hospital de Naruto pero, al estar a punto de golpear la puerta, comenzó a escuchar gritos de dentro.
—¡¿Cómo me voy a ir?! ¡No puedo dejar a Nozomi sola y he de encontrar a Sasuke! —escuchó Nozomi detrás de la puerta de la habitación del chico. Ella suspiró por lo bajo y sonrió tristemente. Decidió entrar, sorprendiendo tanto al sannin como a su amigo.
—No tienes que preocuparte por mí, así te harás más fuerte y podrás traer a Sasuke más fácilmente —explicó ella. Jiraiya asintió.
—Ves, tu amiga me entiende, se nota que tú eras el tonto de los tres —dijo el sannin. Naruto miró a su amiga con preocupación.
—¿Estás segura? ¿Qué harás sin mí aquí? —susurró el Uzumaki.
—¿Que qué haría sin ti? Ir a misiones más complicadas, entrenar mucho más, tener novio... —comentó la chica con sorna.
—¡¿Cómo?! —gritó el chico, saltó de la cama al suelo y la agarró por los hombros, después miró a su maestro—. ¡¿Ves por qué no me puedo ir?!
—Vamos, Naruto, era una broma. —La chica rio.
—Nozomi ya es una chunin, Naruto, es más que capaz de cuidarse sola, además, tiene a Kakashi y Tsunade para protegerla, y a todos sus amigos, Shikamaru, Kiba... —comentó Jiraiya. Él comenzó a dar pisotones al suelo.
—¡Kiba, justo ese me preocupa! —exclamó el rubio—. ¡Hablaré con él!
—No tienes que preocuparte, ya te lo he dicho, Naruto. Tú solo procura hacerte fuerte, yo haré lo mismo y así podremos traer de vuelta a Sasuke —dijo ella. El chico asintió—. Espero que no le moleste, Jiraiya, pero me gustaría invitar a Naruto a comer hoy.
—¿Le estás pidiendo una cita? —preguntó el maestro. Ella negó con las manos mientras enrojecía.
—No, no, como amigos —respondió ella.
—¡Era una broma, mujer! —dijo el hombre, golpeando su espalda sutilmente.
—Será la última vez que comamos juntos en Ichiraku en mucho tiempo —susurró el rubio. Ella asintió—. ¡Procura ir muy guapa, quedamos allí a las nueve!
—Claro —habló la chica, sonriendo—. Me voy ya, tengo que entrenar con Tsunade. Adiós. —Nozomi salió de la habitación y corrió hasta el despacho de su maestra en el hospital. Al entrar, se la encontró durmiendo entre altas pilas de papeleo. —Tsunade —susurró, zarandeando su cuerpo sutilmente. La mujer se despertó y miró a su alumna.
—Ah, es verdad, el entrenamiento —murmuró la sannin—. Está bien... Ya dominas la Palma Mística, así que vamos a pasar a hacerte igual de fuerte que yo. —Nozomi tragó en seco. —Primero tendrás que tener un increíble control de chakra y después deberás ser capaz de estabilizarlo correctamente... Creo que sería mejor que empecemos el lunes de la semana que viene, tengo entendido que Naruto se irá y estoy segura de que querrás estar con él el tiempo que le queda en la villa.
—No hace falta, de verdad —susurró ella con una sutil sonrisa en su cara.
—¡Que no hace falta, dices! ¡Mira cómo estás sonriendo! ¡Te encanta escaquearte de mis entrenamientos! —exclamó la mujer y ambas rieron.
—Muchas gracias, Tsunade, aprecio mucho el gesto —dijo Nozomi—. Por cierto, ¿sabe cómo ponerme guapa?
—¿Eh? ¡No me digas que vas a una cita! —gritó la adulta.
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Smile | Naruto Uzumaki
FanfictionSonreír nunca se nos hizo fácil a ninguno de los dos, quizá a mí más que a Nozomi. Su nombre significaba esperanza, y eso es justo lo que me dio. Cuando nadie podía amarme, llegó ella, y, por Dios, lo puso todo patas arriba. -aerhyan | 2019
