Capítulo 81: Ninguna cosa produce mayor presión en el alma que la nada.

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     —Una guerra, todavía me cuesta creerlo —murmuró Sakura mientras caminaba junto a la Hatake por los jardines del hospital—. Naruto está lejos de aquí y todos vosotros estáis trabajando muchísimo... Os apoyaré, todo el hospital lo hará.

     —Muchas gracias —dijo Nozomi, ajustando mejor su nueva bandana ninja.

     —Y tengo un favor bastante egoísta que pedirte, espero que no te importe. —La Hatake se la quedó mirando, expectante. —Protege a Lee, por favor.

     —Claro que sí, no tienes que preocuparte mientras yo esté en el campo de batalla. —Sonrió. —Oh, mira la hora... Llego tarde. —Rio. —¡Nos vemos!

     Nozomi desapareció del lado de Sakura, que suspiró con una sonrisa en la cara, y apareció justo detrás de Rock Lee, en la Tercera División de la Alianza.

     —¡Nozomi! —exclamó el chico, sonriendo—. Los capitanes no han salido todavía.

     —No podía perderme la entrada triunfal de Kakashi —dijo ella, sonriendo.

     —De todas maneras, ¿no deberías estar en la División Especial?

     —Eso es secreto —respondió Nozomi, mirando hacia arriba.

     Los capitanes de las diferentes divisiones se dejaron ver en un saliente de la montaña. El capitán de la Primera División era la mano derecha del Raikage, Darui, de la Nube; el de la Segunda, Kitsuchi, de la Roca; el de la Tercera, ni más ni menos que Kakashi, que había pedido expresamente que su alumna estuviera en su división. El líder de la Quinta División era Mifune, del País del Hierro. Y, en medio de todos aquellos capitanes, se alzaba Gaara, liderando la Cuarta Compañía y comandando todas las unidades de batalla.

     Todos los ninjas estallaron en aplausos y vítores desde sus filas. Una aglomeración tan masiva y entre todas las Villas era inaudita, y a la Hatake se le hizo increíble que Shikaku Nara hubiera conseguido algo así. Nozomi miró las palmas de sus manos y suspiró pesadamente. No podía permitirse descansar, sabía que sería clave movilizando a las unidades y luchando, así que remolonear no era una opción.

     —¡Maestro Gai! —exclamó Rock Lee, ya que el hombre estaba en el suelo—. ¡Nozomi, haz algo!

     —Voy, voy —murmuró ella, arrodillándose al lado de Gai, y comenzó a realizar la Palma Mística en el pecho del hombre—. Pero si está perfectamente...

     De repente, los ninjas de las diferentes aldeas comenzaron a pelear entre sí. Nozomi les observó con el ceño fruncido. No podía recriminarles nada, era normal. Su recelo respecto a las otras villas había nacido por culpa de décadas de guerras internas.

     —Con el bien de sus naciones y sus villas por bandera, los ninjas se han odiado y hecho daño los unos a los otros desde la Primera hasta la Tercera Gran Guerra Ninja —dijo Gaara desde el sobresaliente—. Del ansia de poder que tenía ese odio, nací yo. Yo antes encarnaba todo eso. Era odio. Era poder. Era un jinchuriki. Odiaba este mundo y a todos y cada uno de los humanos que viven en él, quería destruirlo todo. Eso es lo que está intentando hacer Akatsuki ahora. Pero ¡un solo ninja de la Hoja bastó para pararme los pies! ¡Ese chico me salvó, a pesar de que yo era su enemigo! ¡Le hice daño, pero aun así me llamó amigo! Él me salvó. Éramos enemigos, pero ambos éramos jinchurikis. Entre nosotros, no hay lugar para el rencor, porque vivimos con el mismo dolor. ¡Entre vosotros no hay ni un solo enemigo! ¡Porque todos cargamos con el mismo dolor que en nosotros ha infligido Akatsuki! La Arena, la Roca, la Hoja, la Niebla, la Nube... ya no existen. Lo único que hay ¡son ninjas! ¡Si cuando termine esta guerra no habéis perdonado a la Arena, entonces podéis venir a pedir mi cabeza! ¡Aquel amigo que me salvó, es ahora el objetivo del enemigo! ¡Si cae en manos de Akatsuki, será el fin de todo! ¡Quiero proteger a mi amigo! ¡Y también quiero proteger este mundo! ¡Pero yo soy demasiado joven para hacerlo solo! ¡Me falta experiencia! Así que... ¡por favor, prestadme vuestra fuerza! ¡Todos los que os sintáis como yo, seguidme!

Smile | Naruto UzumakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora