Hay tormentas que no dejan calma

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Vegoña Vugoski

Después de la muerte de mi padre, el caos se ha desatado para nuestra familia, al ser encontrado mi padre afuera de la ciudad en su camioneta muerto, el foco de los medios se a dirigido al apellido Vugoski, nos persiguen los paparazzi, la policía ha estado encima de todos, mi madre tuvo que dar declaraciones, a Tadeo lo tienen acorralado, buscando cualquier movimiento en falso para encarcelarlo. Solo ha pasado un mes, pero ha Sido tan agotador, que parece que han pasado mil años.

Una parte de mi aún está en un estado inerte, soy como la canción de caramelos de cianuro "ahora voy tratando de evitar algo que me conmueva hibernando como un animal en una cueva" , mi padre no siempre fue malo conmigo, habían momentos que realmente llegué a creer en su amor por mi, aunque otros llegué a dudar de su afecto, se supone que debía desgarrarme su muerte, se supone que debería llorar por el todas las noches, se supone que yo debería , pero no lo hago, una parte de mi siente ese dolor de perderle, pero es porque me hubiera gustado que el cambiase, que fuese mejor para mama , para mí y para todos, pero otra parte de mi, lo sabe, el no hubiera cambiado, mi madre tendría que seguir condenada a sus abusos, a su orden y a su forma de vivir, es entonces esa parte la que me hace sentir mejor, es como si mamá se hubiera liberado del peso de esa sonrisa falsa que siempre mantenía y aunque ha estado en shock puedo verlo en sus ojos, puedo ver la paz que está empezando a regresar en ella.

Me levanto tratando de no seguir pensando últimamente mis deseos de acabar con mi vida han Sido una cortina que danza con la brisa.

-Danil me puedes llevar a casa de Rebbeca -pido mientras recojo mi cartera fucsia, un color que no debería usar alguien que su padre a muerto apenas hace un mes.

-Si señorita -Danil ha estado cuidando de mi, desde que Kanat regreso a Rusia, le he extrañado de una manera enloquecedora, los días que estuvo conmigo,fueron mágicos.

Subimos al Mercedes Benz color plata y Danil arranca, de fondo suena colplay, por lo menos Danil tiene buen gusto musical, no se le puede negar, pero lo que si no me gusta es que vigila cada cosa que hago y luego se que le pasa un informe detallado a Kanat.

-Señorita disculpe -su voz es siempre tan calmada, tan correcta que perturba.

-¿Sucede algo Danil?

-No señorita, es que el señor Kanat cumpleaños este fin de semana, pensé que usted debería saberlo -en tres días cumpleaños y no ha Sido capaz de decirme eso ¡Imbécil Kan!

-Gracias Danil -le doy una sonrisa calida, he estado siendo una buena persona con el desde que un paparazzi me agarró a la fuerza para acorralarme a preguntas y fotos, y pues Danil me cubrió con su chaqueta y me ayudó a escapar.

Lo bueno de Danil es que no es una persona a la que le moleste el silencio, sabe cuándo hablar y cuando callarse.

Bajo del auto, respiro profundo, desde que Rebbeca perdió el bebé, ha estado siendo una persona difícil de tratar, sin embargo por una extraña razón a la única persona que ella logra tolerar es a mi, así que aquí voy.

Entro al edificio y llegó al departamento de Tadeo y Rebbeca, antes tenía una llave de este lugar, ahora esa llave es de Rebbeca , pues así es cuando tú hermano mejor amigo encuentra a la chica de sus sueños, tu pasas al segundo lugar, debí dejarlo caer aquella vez que tuve la oportunidad.

Doy dos toques a la puerta, y al tercer toque Tadeo abre, su cabello rubio oscuro, está más largo que nunca, una barba media decora su hermoso rostro, no es porque sea mi hermano pero realmente es muy guapo.

-Vego -me abraza envolviendome en sus brazos, me dejó apretujar, después de todo lo que hemos pasado, estás cosas nos han mantenido unidos.

-Gruñon ¿Cómo estás? ¿Cómo está ella? -lo último lo digo en susurro.

-No estamos bien Vego, las cosas están siendo difíciles -lo puedo ver en su rostro , se ve agotado,se ve agonico-. No sé cómo ayudarla, y me siento culpable.

-Nada de eso fue tu culpa -Tadeo tiene ese defecto, siempre se culpa de lo que le sucede a los demás, aunque el no tenga ni una pizca de culpa-. Dale tiempo, ella se repondra.

Asiente, pero en sus ojos veo la verdad, hay cosas que por más que pase el tiempo, no te van a curar, no hay forma de curarte de dolores así.

-Pasa, anda a saludarla mientras yo preparo un café -se que está apunto de derramar alguna lágrima, desde que tengo uso de razón cuando Tadeo está a punto de llorar o colapsar, se ocupa, busca cualquier cosa que hacer para parar esa caída.

Voy hacia la habitación de Rebbeca, toco dos veces, su voz aún débil me indica que pase, al entrar la encuentro allí, en la cama, sus cabellos están en un caos, su ojeras son muy grandes, sus ojos están hinchados se nota que ha llorado, al verla de esa forma algo en mi se quiebra de una manera asfixiante.

Me siento en el borde de la cama, sin decir nada, no se que decirle, me parece estúpido preguntarle ¿Cómo te sientes? ¿Cómo llevas esto? Cómo se puede sentir alguien que perdió su bebé, como se puede sentir alguien que no podrá tener hijos, la respuesta esta en las mismas preguntas.

-Rebbe -acaricio sus cabellos, ella está hecha un ovillo en la cama -. Puedes hablar conmigo si lo necesitas.

Ella se queda en silencio, sus ojos se llenan de lágrimas.

-Vego, está siendo muy difícil para mí , me duele mucho , yo quiero que deje de dolerme por Tadeo, por ustedes, pero mi pecho arde, me quema , es como si un puñal estuviera metido allí, quiero gritar , quiero correr, quiero despertarme de esta pesadilla, quiero que sea un sueño, quiero que mi bebé esté conmigo

-Lo se Rebbe, no tienes que preocuparte por nosotros , el dolor Rebbeca tienes que sentirlo, ese es el problema con el dolor que no baja hasta que no te permites sentirlo.

-Tadeo está sufriendo por mi Vegoña , lo veo en sus ojos, está suplicándome que siga con la vida , que me levanté de aquí, pero la vida sigue para todos Vego, pero para mí es como si me hubieran puesto en pausa y soy incapaz de tocar el botón de play, ¿Sabes porque? Porque no quiero seguir, quiero morirme.

-No , eso no Rebbeca...

-No podré darle hijos nunca-susurro.

-Rebbeca pero pueden adoptar un bebé, o podemos averiguar lo del vientre en alquiler, no se podemos resolverlo, se que no será igual o como tú querías, pero yo estaré aquí para ti, no sé cómo ayudarte pero encontraremos la forma.

Sus brazos delgados me apretaron a su cuerpo, Rebbeca se ha convertido en esa hermana que nunca tuve pero que tanto necesitaba.

-Gracias Vego.

-Solo habla con Tadeo de esto, el te ama Rebbeca, eso nunca cambiará su amor por ti.

Ella solo asintió pero una parte de mi, sabe que ella no lo va a dejar pasar así de fácil, que una idea loca está creciendo en su cabeza y espero que no sea lo que imagino.

Peligrosa Adicción (Prime Borrador )Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora