Sala de espera

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Vegoña Vugoski

En la sala de espera cada minuto se vuelve una eternidad, cada grito ahogado de los demás, se vuelve un reflejo de tu miedo mas profundo. Abuela Adoración es la única razón por la que si tuviera que elegir volver a nacer del mismo padre lo elegiría a él, nuevamente, solo para tenerla a ella, con sus cabellos canosos, con sus ropas coloridas, con su sonrisa , con sus arrugas, con todas sus ocurrecias, con los pasteles los domingos, con los consejos que pesan

Nunca había pensado en no tener a abuela Ado conmigo, nunca había imaginado una vida sin ella, pero ahora que estamos aquí, esperando que los medicos nos digan si ya esta mejor o no, la situación me sobrepasa. La doctora dijo que la ritmia cardiaca de la abuela Ado por su edad es suma mente peligrosa, también nos explicado que Ado tenía que haberse hecho un cateterismo cosa que Ado sabía y después de la muerte de su hijo no quiso hacerse.

Kanat tuvo que ir a reunirse con el presidente, una sensación de angustia me invade, al saber que Kanat puede quedar preso, no puede pasarle algo así.

-Toma hija -la voz de mi madre me hace salir de mis pensamientos, un café en su mano, sus ojos están rojizos, mi madre es de esas pocas yernas que terminan queriendo a sus suegras como si fuese una madre.

-Gracias -digo mientras tomo el vaso, mis manos tiemblan un poco-. ¿Dónde está Tadeo?

-Fue a llevar a Rebbeca y a la niña a la casa, regresa un rato, la niña ya no aguantaba más.

-Me imagino muy buena es que ha estado todo el día aquí -doy un sorbo a mi café.

-Si, Tadeo será un gran padre.

-¿Mama como pudiste soportar tanto?

Se queda en silencio y baja la mirada como si estuviera apenada.

-Ya sabes de dónde vengo Vegoña, mi madre era una prostituta, yo no quería ser su ejemplo vivo, así que cuando me case me prometí a mi misma no andar con un hombre y con otro, me prometí mantener mi matrimonio y sobretodo me prometí no volver a ese lugar donde fui criada.

Aprieto su mano, mamá es tan elegante, tan fina, tan princesa que es imposible deducir que viene de un lugar así.

-Yo intenté darte lo mejor Vegoña a ti y a tu hermano, yo quería que vivieran las cosas que yo no viví, los colegios, los viajes, los juguetes -traga y cierra los ojos-. No pude darles amor suficiente porque ni yo sé lo que significa eso, Vego ,pero creeme que siempre he querido ser una buena mamá.

-Eres una buena mamá, solo que fue muy triste ver cómo te convertias en la sombra de el -digo abrazándola hacia mi porque se que he tocado un lugar doloroso.

-Espero que nunca seas como yo Vegoña , te amo hija -sus manos huesudas aprietan las mías -. Tienes suerte de tenerlo a el, porque muy pocos hombres miran a sus mujeres como el te mira a ti.

-¿Cómo me mira?

-Como si estuviera dispuesto a quemar el mundo por ti , y no se si eso sea bueno, pero al menos me tranquiliza.

"Familiares de Adoración De Vugoski"

-¡Somos nosotras!

-Buenas noches, ya hemos controlado la ritmia cardíaca de la señora, pasará la noche en observación y mañana será pasada a una habitación.

-¿Puedo verla?

-Solo una persona puede pasar hoy, hablaré con la enfermera.

Al cabo de unos segundos una enfermera me hace señas, me lleva a una habitación donde me entrega un kit de quirófano, y un tapa bocas.

-Solo puede estar diez minutos señorita -me señala el pasillo -. Cruce a la izquierda allí encontrará la puerta de la sala de cuidados intensivos.

-Gracias.

Camino por el pasillo mientras el silencio profundo del lugar me golpea, un letrero mediano con las letras Cuidados intensivos Prohibido el paso solo personal autorizada, empujó la puerta y allí está mi abuela, la imagen me golpea, tiene puesto un respirador y un montón de cables para medir su frecuencia cardíaca.

-Abuela Ado -beso su mano mientras ella abre sus preciosos ojos jades gastados por los años.

-Mi niña , siempre serás mi niña no lo olvides Vego -una lágrima se cae de su rostro -. Dile a Tadeo que lo amo, que es más que un nieto para mí, es mi hijo, tu y el han sido más que mis nietos son mis hijos, dile que estoy orgullosa del hombre que es, y que siempre me recuerde en los domingos de verano.

-Ado no hables como si te estuvieras despidiendo viejita , ¿Que te pasa? ¿No vas a esperar a ver a mis hijos?

Sus dedos arrugados aprietan mi mejilla, hay tristeza en sus ojos.

-Hay mi muchachita que más desearía yo, que verte ser mamá, pero la vida Vegoña no es una caja de regalos navideños con padres devotos -aprieta mi mano -. Se que serás una madre maravillosa, y se que esos hijos que tendrás se parecerán mucho al guapo que elegiste pero tendrán tu hermoso corazón.

-Ado te quiero tanto , gracias por haber sido mi abuela, eres la mejor abuela del mundo, te amo viejita -lloro y no se porque siento como si está fuera nuestra despedida.

-Yo te amo más mi niña -me hace señas para que me acerque a su rostro, sus labios rozan mi frente-. Si tienes una hija hembra no le pongas Adoración no me gusta , si quieres honrarme ponle Amelia.

Asiento mientras la abrazo fuerte.

-Vas a estar bien Ado, mañana dijo el doctor que te va a pasar a una habitación.

-Si mi niña, voy a estar bien -beso su mano.

Justo cuando la enfermera entra.

-Por favor ya debe salir, la señora debe descansar.

Asiento mientras beso la frente de Ado, siempre beso su frente.

-Nos vemos mañana abuela , vas a estar bien -digo esperanzada, pero hay una sensación de tristeza profunda.

-Hasta mañana mi muchachita.

Peligrosa Adicción (Prime Borrador )Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora