Dominic Chein
Al entrar a mi habitación me encuentro a Ámbar, sus ojos grises se abren de par en par al verme, se levanta corriendo de la cama.
-¿Que te ha pasado? -me revisa como si fuese un chiquillo al que su madre le está buscando alguna herida.
-Estoy oruga , voy a ducharme estoy sucio -digo mientras camino hacia el baño, saco de mi gavetero un bolsa y comienzo a meter toda la ropa, al entrar a la ducha, soy consciente de la brutalidad que acabamos de hacer, una sensación de muerte interna hay dentro de mi, no es que esos no se merecen toda esa mierda, pero no soy yo el juez que debe dictar sentencia o ejecutarla.
Dejo que el agua corra por mi cuerpo, como si con ella pudiera borrar todo el peso de los años, toda la mierda buena que hemos hecho con razones malas, y todas las mierdas malas por razones buenas.
Al salir del baño Ámbar está sentada en la orilla de la cama, sus brazos están cruzados y al verme salir se levanta.
-¿Que mierda paso Dominic?
-Estabamos encargandonos de los secuestradores de Vegoña -digo mientras busco un boxer en mi closet -.
Ella no dice nada, se queda en silencio por unos minutos y luego su rostro cambia, de estar preocupada a estar complacida.
-¿Los hiciste sufrir? -se acerca a mi y comienza a secar mi espalda.
-Digamos que incluso en la otra vida tendrán miedo de abusar a una mujer -ella me abraza por la espalda y deposita un beso en mis omoplatos.
-Estaba preocupada por ti Yestrid -susurra contra mi piel -. No puedes irte sin avisarme.
Me giro para verle, sus ojos grises están conteniendo las lágrimas, pero no logro entender cuál es el caudal de sus emociones.
-¿Estás bien? -la pregunta sale antes de que sea consciente de lo que le he preguntado.
-No lo se Dom, creo que estoy aterrada por lo que siento por ti y por lo que tú sientes por ella.
-No hay un ella y yo -me enoja esa actitud de Ámbar -. No existe Ámbar tal cosa.
-Dom, yo te vi mirarle, le miras como yo te miro a ti, ayer cuando estaba con la niña en los brazos, tu estabas perdido en ella, tu Dom vas hacer todo lo posible para que Rebbeca tenga esa niña con ellos, incluso si eso significa que esa niña no será tuya si no de ellos.
-Ambar, no lo hago porque la quiera de esa forma, lo hago porque se todo lo horrible que vivió y que perdió un bebé... -mis palabras suenan tan falsas que me detengo ni yo mismo me creo toda esa mierda, lo hago porque Rebbeca me importa, me importa mucho y quiero verla feliz , y si esa niña es la que le devuelve la sonrisa, yo haré todo lo que tenga que hacerse para que la tenga legalmente.
-¿Esa es la verdadera razón ? ¿O quizás estás buscando algo que los una , algo que te una a ella para siempre?
-Que tiene que ver todo eso con lo que tenemos tu y yo -digo frustrado, mientras me pongo la camisa.
-El problema no es que quieras ayudarla adoptar a la niña, el problema son las verdaderas razones y esas son las razones que yo no quiero aceptar, yo no voy a estar con alguien que está esperando que Tadeo le falle a Rebbeca para el entrar en el cuadro, o que Rebbeca quiera no se dejarlo y tú estás allí en el banco de suplentes.
-Ambar eso no es así, yo quiero estar contigo.
-Si, ¿Y si Tadeo deja a Rebbeca estarías conmigo?
¿Estaría con Ámbar si Rebbeca no estuviera con Tadeo?
-No digas nada Dominic, porque cada vez te hundes más en el fango, nos vemos abajo Vegoña organizo una cena para su abuela y mamá, cámbiate esa ropa y ponte un babero.
Sin más me dejó allí en esa habitación, sintiéndome muy confundido y si Ámbar tiene razón y si la única razón por la que estoy con ella, es porque no puedo estar con Rebbeca.
Me cambio y bajo al comedor, Vegoña es de esas mujeres que se esfuerzan en los detalles, yo siento que será una gran esposa para Kanat,me encuentro directo con la mamá de Vegoña, una mujer quizás de cincuenta largos o sesenta pero muy conservada.
-¿Tu debes ser el hermano de Kanat? -pregunta la señora mientras me mira y luego mira a Kanat-. Son parecidos, solo que Kanat es rubio y tú eres más castaño.
¿Kanat y yo parecernos?
-Mucho gusto , Dominic -le doy mi mano y me dirijo a la abuelita de Vegoña -. Buenas, mucho gusto Dominic.
-Adoracion, muchacho y que le dan aquí en Rusia de comida -me aprieta los brazos y Vegoña se tapa el rostro-. En mi época no había de estos, puros flacuchos.
Me muerdo el labio superior, reprimiendo una risa, levanto mi mirada y veo a Rebbeca, está hablando con Tadeo y la niña está en medio de ellos, desde que llegamos con la niña se ha quedado con ellos, se ven como una familia, una sensación rara me arropa no es tristeza pero tampoco es alegría completa. Giro mi rostro y allí está Ámbar, está hablando con Gedeon, una sonrisa hermosa se dibuja en su rostro, el suelta una carcajada y es todo lo que yo necesito para quitarlo de allí.
-Gedeon estás en mi puesto -sus ojos marrones me miran con diversión-.
-Claro, ya me siento por allá -vuelve a fijar su atención en Ámbar-. Me encanta esa historia Am, me la terminas de contar mañana.
¿Am?
-Claro, después de cenar te cuento si quieres Gedo -se ríe Ámbar mientras yo le doy una mirada de advertencia, pero la ignora.
El Korrat se levanta y se va hacia el otro lado de la mesa.
-¿Que historia es esa? ¿Por qué te llama Am? -siseo en su oído-. ¿Por que tú le llamas Gedo, Ámbar Martinez ?
-Estas perdiendo tus facultades Yestrid-sonrie divertida-.
-Ambar no estoy jugando , que pasa con Gedeon y contigo -estoy furioso de una manera inrracional, solo de pensar que entre ellos pudiera pasar algo me hierve la sangre.
-Es una historia que me contaba mi madre -hace una pausa -. Me dice así por cariño, y yo igual Yestrid.
-¿Por qué esa historia no me la has contado a mi?
-No lo se, simplemente salió el tema Dominic ya para, no me gusta Gedeon , a mí no me llaman Dominic Chein.
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Peligrosa Adicción (Prime Borrador )
RomanceUn corazón incapaz de amar, hielo seco, seco como su alma en sequía , como su corazón agrietado, como una vida sin sentido. Kanat Chein es eso y mucho más, su vida ha sido la consecuencia de las decisiones de otros, en su mundo no cabe el amor, en s...
