Vegoña Vugoski
Salir de la mansión después de todo lo que viví hasta hace unos cuantos días me hace sentir un terror profundo, no es como si al estar en la mansión no existiera ningún peligro, pero aún así el estar rodeada de seguridad y con la presencia de Kanat, una pequeña parte de mi se siente más calmada.
Kanat va detrás de mi en la silla de ruedas, Dimitri permanece a su lado por si necesita algún tipo de ayuda, un acura negro, espero a Dimitri y a Kanat, después de que Kanat se levantará con esfuerzo , un esfuerzo que puedo ver en sus preciosos ojos azules, le ayudo a subir, casi no le ayudo porque se lo mucho que le incomoda.
Al entrar al auto, una sensación de pánico me absorbe, Kanat apreta mi mano.
—Estamos a salvó Paloma —sus manos toman las mías y deposita un beso en la palma mientras aspira el olor de mi piel.
—Lo se, solo estoy un poco nerviosa.
El asiente mientras juega con mis manos.
—¿Ya pensaste que te vas a tatuar?
—Le preguntaré al tatuador.
Le regaló un guiño y el sonríe divertido, mientras me abraza a su pecho, desde que he estado enredando mis manos en su cabello a empezado a dejarlo suelto, haciéndome perder más en el, realmente es precioso Kanat.
El lugar es un centro comercial donde toda la decoración exterior va del gris al verde, es una especie de mensaje ecológico, cuando bajamos del auto, ya toda la seguridad de Kanat está desplegada a nuestro alrededor, no me di cuenta que venian detrás de nosotros.
Al entrar al centro comercial, vamos directo al salón de tatuajes, el hombre que nos recibe tiene los ojos completamente pintados de tinta, en un color morado realmente perturbador, respiro profundo.
—Bienvendio señor Kanat —dice el hombre mientras nos guía por el salón abriendo espacio para la silla de Kanat—. Tiempo sin verle por acá.
—Si bastante tiempo —responde Kanat mientras observa el lugar sin ningún tipo de disimulo.
—¿Que se tatuara señor?
—Es mi prometida, se hará un tatuaje—me señala y los ojos morados del tatuador se fijan en mi.
—Digame señorita que va a tatuarse —intento entender su acento Ruso, ya con el de Kanat me he familiarizado y se me hace más fácil entenderle.
—Chertovski ideal'no dlya menya —pronuncio lo mejor posible , el Tatuador sonríe , una sonrisa extraña—. ¿Que significa?
—Jodidamente perfecta para mí —dice tratando de explicarlo con las mismas palabras.
Mis ojos se quedan en esos ojos azules profundos, una sonrisa calida se dibuja en su rostro, me quedo allí sintiéndome frágil ante el, como si pudiera verme con claridad.
—Quiero tatuarme esa frase en mi cuello —digo con seguridad mientras veo la confusión en el rostro de Kanat, se supone que es algo que tengo que ver yo, pero quiero que sea el quien siempre lo vea, porque si hay alguien que es jodidamente perfecto para mí es el.
Kanat habla con el tatuador de algo mientras yo observo un album de fotos de tatuajes desde los más Dark hasta los más tiernos, incluso hay uno de la gatita presumida.
—Quiero también este —señalo un halcón los ojos de Kanat se abren.
—Printsessa —se acerca a mi hasta que nuestras respiraciones están cerca —. No quiero tu cuerpo todo rallado es solo un tatuaje y ya.
—Me haré un halcón como el de ustedes, Kanat, yo ahora soy parte de la bratva, ya sangre por ella —no voy a discutirlo con el, me haré el halcón bicefalico con o sin su autorización.
Sus ojos me estudian un momento hay cierta inconformidad pero decide no decir nada más.
—¿Donde te lo harás?
—Espalda debajo de las letras algo pequeño —digo para que se calme porque me esta mirando como si pudiera darme nalgadas aquí—. ¿Te vas a tatuar algo?
—Si —sonrie divertido mientras el tatuador me guía para empezar a escoger el diseño.
Al cabo de media hora ya tengo el diseño de un halcón bicefalico en negro sin color, de unos cinco centímetros va ir debajo de mi cuello y las letras en mi cuello, en letra cursiva. Me siento en la camilla con una toalla tapando la parte delante de mi cuerpo, Kanat se mantiene a mi lado, el sonido de la máquina de tatuar empieza a sonar y un leve nerviosismo, me ataca, cuando siento el primer pinchazo estoy apunto de saltar quizás esto fue la puta mala idea, el ardor empieza a recorrer toda esa parte y un dolor profundo se instala en esa parte de mi piel, Kanat envuelve mi mano con la suya y la aprieta ligeramente.
El sangrado de mi piel es abundante y Kanat ha decidido que ya tuvimos suficiente con las letras así que el halcón será para otro seción, espero con paciencia a Kanat quien no me permitió ver qué es lo que se está haciendo, Kanat nisiquiera arruga la cara mientrás le hacen formas que no me permiten ver.
Después de media hora ya está listo. Kanat se pone la camisa y nisiquiera me permite ver qué es lo que se a hecho el enojo crece en mi.
—Gracias Fernando —digo al tatuador mientras nos dirigimos a las afueras, Dimitri quien es como una sombra sigilosa viene detrás de nosotros, Kanat maneja muy bien la silla así que en pocas ocasiones Dimitri tiene que ayudarlo, salimos del centro comercial y volvemos junto a la mansión.
Cuando entramos dejo a Kanat atrás furiosa de que no me dejara ver su tatuaje como si lo escondiera de mi, como si fuera algo que no me incluye, cuando entro a la habitación me observo a través del espejo las letras negras enrojecidas y mi piel hinchada, leo la frase "malditamente perfecta para mí" justo cuando me giro está allí Kanat, su pelo rubio esta ahora recogido, está de pie , cerca de su silla de ruedas, apoyado de la pared, puedo ver el dolor en sus ojos, el dolor que requiere soportar estar de pie, me acerco a el.
—¿Te duele mucho? —pregunto mientras busco la silla para que se siente.
—Espera Paloma , si me duele pero quería enseñarte esto de pie —sus ojos azules se llenan de emociones que no logro descifrar es como una avalancha de emociones—.¿Puedes?
Señala a su camisa , agarro la camisa y comienzo a subirla hasta pasarla por sus brazos y finalmente sacarla de su cabeza, me quedo allí paralizada , en el centro de su pecho en letras oscuras está mi nombre Vegoña , pero debajo de este hay un escrito, y es este el que me roba el aliento.
Mi printssesa maniaca.
Y una pequeña Paloma sostiene esas letras, las lágrimas. Comienzan a caer por mi rostro y no soy consciente de que Kanat Chein está tan cerca de mi que nuestros labios solucionan en un beso desesperado, de esos que necesitas para seguir respirando. Que necesitas porque no sabes cómo vivir sin esos labios y mucho menos sabes cómo vivir sin el dueño de estos.
ESTÁS LEYENDO
Peligrosa Adicción (Prime Borrador )
RomanceUn corazón incapaz de amar, hielo seco, seco como su alma en sequía , como su corazón agrietado, como una vida sin sentido. Kanat Chein es eso y mucho más, su vida ha sido la consecuencia de las decisiones de otros, en su mundo no cabe el amor, en s...
