Vegoña Vugoski
—Este vestido Vegoña es perfecto para ti —mama ha dicho eso de cinco vestidos que ya me probé.
—No se no me gusta como se ven mis pechos —miro a Rebbeca que intenta que Stella no se caiga de un sillón y apenas me mira, y me hace una disculpa antes de que la niña casi se caiga por estar subiendo en este.
—Bueno creo que el segundo que te probaste estaba hermoso —asegura Rebbeca mientras Varrvyra está viendo otros vestidos, intento no perderla de vista.
—Le puedo mostrar otro que creo que es perfecto para usted señorita es corte sirena y lleva un precioso encaje en pechos y hombros.
Asiento mientras la mujer que ya debe estar odiando me va en busca del vestido. Me siento en el sillón frustrada pensé que elegir un vestido sería más fácil pero ha Sido una pesadilla. Al cabo de unos minutos llega la mujer con una caja igual que las otras, pero cuando la abre me quedo impresionada el encaje es tan delicado y con piedreria tan preciosa, al sacar el vestido de la caja ya se que es el vestido que he soñado.
Cuando me ayudan a ponermelo y por fin me veo en el espejo me quedo muda, no se porque empiezo a llorar, quizás siempre soñé con verme vestida de blanco, con esa boda de novelas.
—Es precioso, ese es —dice Rebbeca alucinada mientras me acomoda la cola que no es tan larga.
Miró a mamá quien está llorando como si en vez de casarme me hubiera muerto.
—Lo siento es que es tan hermoso se parece a ti, es tu vestido hija —suspira y hay algo en su mirada que conecta con la mía y no necesitamos hablar para saber que este vestido le hubiera gustado Ado, mi corazón se estruja por dentro siempre quise que Ado me viera entrar vestida de blanco, siempre soñé con que cargará a mis hijos, siempre pensé que iba ser eterna pero no fue así, y hay algo en mi que está roto por eso y que creo que me va a llevar mucho tiempo arreglarlo.
—Voy a ir a comprar algo de comer aquí al lado mientras terminan de empacar el vestido —me pide Rebbeca mientras empieza a llevarse a las niñas , una sonrisa se dibuja en mi rostro, es perfecto.
No usaré el velo, porque no seré hipócrita así que he decidido usar un tocado bonito y el velo hacia atrás, como tiene que ser cuando ya no eres señorita.
—Ya está listo pedí comida para las niñas —me anuncia Rebbeca.
—Vale, ya están empaquetando el vestido
Al llegar a la casa lo primero que hago es asomarme en el despacho de Kanat, sus ojos se levantan enseguida de un montón de papeles y me regala esa sonrisa.
—¿Cómo te fue printssesa maniaca? —me jala hacia el mientras deposita un beso corto en mis labios.
—Al menos elegí un vestido con el que puedo bailar —le digo mientras acaricio su cabello, me he vuelto adicta a sus mechones—. ¿Y tú elegiste tu traje?
—Si, pero no te daré detalles quiero que cuando me veas sea como cuando me viste por primera vez babees —me limpia una baba insistente.
—Ya veremos quién termina babeando —le pico mientras termino sentada en sus piernas.
—¿Estás emocionada?
—Si, estoy feliz y a la vez triste sabes —sus ojos azules se oscurecen y busca en mi una respuesta—. Me hubiera gustado que Ado estuviera allí y también me hubiera gustado usar mi velo como debe ser.
—Ado está aquí Vegoña —señala mi corazón —. Las personas que amamos siempre permanecen aquí, y creeme que aunque ella no pueda verlo, ella estaría totalmente feliz de que tú seas feliz, permite te ser feliz sin sentir culpa, no la estás dejando atrás, nunca podras dejarla atrás.
—Si supongo que tienes razón —quizas no esté tan lejos de la verdad.
—¿Y que es eso del velo?
—Bueno el velo representa la pureza de la novia, se pone para dar señal de que la novia nunca ha Sido tocado o que es pura y bueno ya sabes yo—las palabras se atoran en mi garganta se que suena estúpido pero para mí era algo importante yo lo deseaba yo quería llegar a mi boda virgen.
—Eres pura , eres la mujer más pura que conozco crees que no me doy cuenta de lo que haces yo te he visto nena asumir la carga de la cocina solo para que Brenda tenga descanso, o como te encargas de darle comida a los perros o como te preocupas hasta por las mariposas del jardín, y sobretodo nena he visto como a pesar de todo lo que viviste te volviste más noble, más dulce, más amable, más empática eso solo lo logra la gente pura Vegoña, la gente pura no lo cambian las circunstancias ellos son siempre luz , no importa cuánta oscuridad quiso arroparlos, ellos no la dejan entrar, tu eres pura, la pureza va más allá de una cuestión física nena, hay mujeres que nunca han tenido sexo y son más impuras que las que han estado con miles si eso es lo que te preocupa la pureza no viene de allí viene del alma.
Me quedo en silencio pensando en sus palabras mientras un par de lágrimas se me cuelan por las mejillas.
—Me importa una mierda quien invento las leyes de los velos de novia usted futura señora de Chein va a ponerse el velo como debe llevarlo o como quisiste llevarlo siempre y mírame —levanto mi rostro para ver esos hermosos ojos que he amado desde el primer momento —. Si te veo llegar sin el velo Vegoña te juro que voy a hacertelo pagar por toda nuestra vida.
Una sonrisa se dibuja en mi rostro al pensar las maneras que podría hacerme pagar.
—No no sonrias así ninguna de esas que estás pensando serían las formas —dice tratando de no reírse Pero se que en el fondo lo hace y se que su amenaza es mentira, así que podría llegar sin velo solo para hacerlo enfadar quizás ese es mi lugar en su vida, ser la mujer que lo haga enfadar.
—¿Le dijiste a Dominic que invite a Ámbar? —le pregunto para dejar de verlo como una idiota.
—Prefiero que lo tome el factor sorpresa.
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Peligrosa Adicción (Prime Borrador )
RomansaUn corazón incapaz de amar, hielo seco, seco como su alma en sequía , como su corazón agrietado, como una vida sin sentido. Kanat Chein es eso y mucho más, su vida ha sido la consecuencia de las decisiones de otros, en su mundo no cabe el amor, en s...
