Vegoña Vugoski
Tardaron diez segundos en agarrarme detrás de la moto, tardaron treinta segundos en amarrarme y unos minutos más en subirme a un auto y encapucharme, no se a donde me han traído, ni cuánto tiempo ha pasado y mucho menos si podré salir de aquí.
-¡Me gusta! -dice el Rubio de hombros anchos -. ¡Es una perrita con encanto!
Todo mi cuerpo se tensa al escucharlo, tiene una voz oscura es como si todo en el fuera oscuridad.
-¡Puedes darle una probadita! -se burla el Ruso, este es el único que tiene el acento fuerte, porque el Rubio se escucha más extranjero.
-Claro que lo haré -sonrie mientras le hace señas al ruso para que salga.
-Despues vengo yo -dice el ruso antes de salir por la puerta.
-Bueno, así que eres la prometida del Ruso Chein -se burla mientras acaricia mi rostro, el gesto es tan repulsivo, que muevo la cabeza negando.
-¡Eres hombre muerto! -escupo su cara furiosa-.
Sin embargo agarra mi saliva con sus dedos y los mueve como si viera la viscosidad de esta.
-¡Me gusta la resistencia y que me escupan me exita mucho! -su cuerpo se pega al mío y siento su dureza, intento alejarme pero es imposible.
Sus manos viajan por mi cuello y de repente se detienen en mis pechos.
Cierro los ojos, suplicando piedad, voy a perder mi virginidad así, siendo violada, siempre me guarde para el matrimonio, siempre quise que fuera con la persona que iba a casarme y ahora este sucio me quitará algo que he cuidado, algo que es solo mio.
Sus manos empiezan a manosear mi cuerpo y comienzo a gritar, a pelear, pero no resulta, una de sus manos tapa mi boca impidiendo que mis gritos salgan y obligándome a respirar por la nariz, su otra mano baja mis pantalones con rapidez y si pudiera patear patearia pero estoy amarrada de forma abierta y casi suspendida en la pared. En las películas las chicas tienen un jarrón cerca, un héroe o son lo suficientemente fuertes como para salvarse ellas mismas, pero esto no es una película y yo no soy una de esas chicas.
Cuando me penetra un dolor inmenso me atraviesa, arde todo por dentro, arde infernalmente y duele profundamente,las lágrimas caen por mi rostro, me está violando, intento no pensar pero es horrible, solo quiero que pare ya, solo quiero que deje de tocarme , no puedo respirar, intento luchar pero sus manos me inmovilizan mientras sigue insistiendo como un animal salvaje, me comienza a doler profundamente , algo está muy mal allí porque duele mucho, duele demasiado, cierro los ojos e intento soportar el dolor, el dolor de que alguien te robe algo que era tuyo y de nadie más.
Cuando sale de dentro de mi me siento asqueada, me siento sucia, me siento muerta por dentro, una sonrisa sádica se dibuja en su maldito rostro, y entonces hace un silbido.
Entra el ruso quien me sonríe divertido.
-¡La puta no tiene mucho kilometraje se bueno!
Todo mi cuerpo se tensa.
-¡Por favor no! ¡Por favor no! ¡Duele mucho por favor! No lo hagas por favor.
-¡Tranquila flaquita que lo haré despacito! -un escalofrío me recorre el cuerpo, ese escalofrío de miedo, de terror justo entonces se acerca a mi y cierro mis ojos, aparto mi cara pero me agarra obligándome a mirarle, su boca impacta con la mía e intento alejarme pero no puedo me sostiene tan fuerte que duele.
Y sin más entra en mi, el dolor es garrafal, y no puedo respirar de tanto que duele , abro mis ojos y veo al rubio detrás, sus manos están en su erección y mientras esté hijo de puta me viola aquel se masturba, cierro mis ojos, intento bloquear lo que estoy sintiendo pero no puedo, no puedo bloquearlos y no puedo evitar gritar, luchar y desgarrarme aún más, una lucha que doy, aunque esté perdiendo la.
****
Después de violar me varias veces he empezado a sangrar en mis partes, el miedo , el terror es una cosa que antes jamás había sentido, pero ahora no solo siento, lo estoy viviendo cada segundo que pasa sin que esa puerta se abra es un alivio, espero que no regresen nunca, pero el saber que lo harán ,el saber que en cualquier rato volverán a mi me aterra y ya han pasado horas, no creo que me vayan a encontrar y si me encuentran no quiero que lo hagan, no quiero que Kanat me vea así, no quiero verlo nunca más, ya no sirvo, ya no soy la Vegoña que era, ya no valgo nada, lo único que quiero es morirme, quisiera dormirme y no despertar, quisiera estar muerta para así poder borrar de mi mente todo esto, para no sentir este dolor en mi pecho que arde, que quema, que me estruja, que me ahoga, que no puedo calmar , que no puedo soportar.
Cuando era pequeña y me pasaba algo malo, iba corriendo a dónde mi abuela Adoración, ella me sentaba en su regazo y me acariciaba el brazo, quisiera volver a tener cinco años y estar allí en sus brazos, quisiera que solo fuera una rodilla raspada, quisiera volver alli y quedarme allí porque esa niña no sabía que era el dolor, pero ahora estoy aquí sintiendo rota y desgarrada, y lo se, se que ahora sus caricias no serían suficientes para calmar esto que estoy sintiendo, no hay nada que pueda calmarme porque la vida no te prepara para esto, la vida no te prepara para que duela tanto.
No quise entregarme a Kanat porque mi estúpida yo, quería ir al altar vestida de novia y tener una boda donde ocurriera mi primera vez, como en todos esos libros que he pasado mi vida leyendo, pero ahora no iré a ningún lado porque cuando Kanat se entere de lo que me ha pasado me va a desechar como un trapo viejo y sucio, ya no abra final feliz para Vegoña Vugoski porque no existen, es pura mierda que se inventa la gente para afrontar la realidad, pero no puedes escapar de la realidad por mucho que te esfuerzas ella te deja correr, ella te deja avanzar haciéndote creer que estás ganando, que lo has conseguido y justo cuando empiezas a disfrutarlo, ella llega y te golpea con un puño de acero haciéndote caer de bruces, derrumbado todos tus sueños, derrumbandote por completo y rompiendo te en pedazos que se desintegran volviéndose polvo.
Eso es lo que soy ahora, pedazos rotos que se están desintegrando, ya no queda más que polvo de la Vegoña que existió, porque ya no existirá.
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Peligrosa Adicción (Prime Borrador )
RomanceUn corazón incapaz de amar, hielo seco, seco como su alma en sequía , como su corazón agrietado, como una vida sin sentido. Kanat Chein es eso y mucho más, su vida ha sido la consecuencia de las decisiones de otros, en su mundo no cabe el amor, en s...
