Kagome x Shuu Tsukiyama de Tokyo Ghoul
El aroma a café recién hecho y algo más... algo metálico y sutilmente dulce, llenaba el aire del pequeño y elegante café al que Kagome había entrado buscando un respiro del bullicioso distrito de Tokio. Se había encontrado en este mundo hacía poco, otra de esas inexplicables transiciones dimensionales, y la energía aquí era... peculiar.
En una mesa apartada, un hombre de cabello morado oscuro y gafas llamativas la observaba con una intensidad que la hizo sentir ligeramente incómoda. Tenía una elegancia refinada en sus movimientos y una sonrisa que parecía estudiada.
Cuando sus miradas se cruzaron, él se inclinó levemente en señal de saludo.
Intrigada, Kagome aceptó la silenciosa invitación y se acercó a su mesa.
—Disculpe— dijo con cortesía —¿le importaría si me siento aquí? Todas las demás mesas están ocupadas—El hombre sonrió, sus ojos brillando con un brillo peculiar detrás de sus gafas.
—Por supuesto, señorita. Es un placer. Mi nombre es Tsukiyama Shuu—
—Kagome Higurashi— respondió ella, tomando asiento.
Tsukiyama la observó con una fascinación palpable, como si estuviera examinando una obra de arte exquisita.
—Higurashi-san... qué nombre tan hermoso. Y usted también es... excepcionalmente bella—
Kagome sonrió, ligeramente ruborizada por el cumplido directo. Tsukiyama tenía un encanto innegable, aunque había algo en su mirada que la ponía un poco nerviosa.
Durante su conversación, Tsukiyama demostró ser increíblemente culto y elocuente, hablando de arte, literatura y gastronomía con una pasión contagiosa.
Kagome disfrutó de la conversación, aunque no podía evitar la sensación de que había algo más bajo la superficie de su refinado exterior.
Con el tiempo, Tsukiyama se volvió más insistente en sus atenciones. Siempre aparecía donde ella estaba, le enviaba regalos extravagantes y la llenaba de cumplidos exagerados.
Aunque al principio Kagome lo encontraba halagador, su intensidad comenzó a preocuparla. Había una posesividad en sus ojos cuando la miraba, una necesidad de tenerla cerca que se sentía... Sofocante.
Un día, mientras caminaban por un parque, Tsukiyama detuvo sus pasos y tomó la mano de Kagome entre las suyas. Su agarre era sorprendentemente fuerte.
—Kagome-chan— dijo con una voz suave y melosa que, sin embargo, tenía un tono de urgencia subyacente —eres... exquisita. Una joya rara que he tenido la suerte de encontrar. No permitiré que nada ni nadie te aleje de mí—
Kagome sintió un escalofrío recorrer su espalda. La dulzura en su voz no podía ocultar la posesividad en sus palabras. Intentó retirar su mano, pero el agarre de Tsukiyama se hizo más firme.
—Tsukiyama-san—dijo Kagome con firmeza, —agradezco tu amabilidad, pero creo que te estás equivocando. Somos amigos, pero...—
—¿Amigos?—repitió Tsukiyama, su sonrisa tensándose ligeramente—No, Kagome-chan. Somos más que amigos. Estamos destinados a estar juntos. Lo sé. Lo siento en lo más profundo de mi ser."
Su mirada se volvió más intensa, casi vidriosa
—
Kagome pudo ver un brillo de obsesión en sus ojos. Este no era un hombre simplemente enamorado; era algo más... oscuro.
—Tsukiyama-san, por favor, me estás asustando— dijo Kagome, finalmente logrando liberar su mano.
Dio un paso atrás, sintiendo que su energía espiritual comenzaba a activarse instintivamente.
La expresión de Tsukiyama cambió, su sonrisa desapareciendo por completo, reemplazada por una mirada de dolor y... rabia.
—¿Asustada? Pero si solo quiero protegerte. El mundo está lleno de peligros, Kagome-chan. Solo conmigo estarás a salvo—
Su voz se elevó ligeramente, atrayendo algunas miradas curiosas de los transeúntes. Kagome sabía que tenía que tener cuidado.
No conocía las verdaderas capacidades de Tsukiyama en este mundo.
—Tsukiyama-san, necesito espacio—dijo Kagome, tratando de mantener la calma. —Necesito pensar—
—¿Pensar?— repitió él, acercándose de nuevo—No hay nada que pensar, Kagome-chan. Nuestro destino está sellado—
De repente, la atmósfera a su alrededor se volvió más densa. Kagome sintió una presencia oscura y hambrienta emanando de Tsukiyama. Sus ojos brillaron con un rojo antinatural por un instante.
—No eres solo un humano, ¿verdad?—preguntó Kagome, su tono ahora lleno de cautela.
Tsukiyama sonrió de nuevo, pero esta vez era una sonrisa salvaje y desquiciada.
—Oh, Kagome-chan, eres tan perspicaz. Pero no importa lo que sea. Lo único que importa es que serás mía. Para siempre—
Antes de que Tsukiyama pudiera hacer algo más, Kagome sintió la familiar punzada en el pecho que indicaba que su tiempo en esa dimensión estaba terminando.
Una luz dorada comenzó a envolverla.
Tsukiyama extendió una mano hacia ella, su rostro lleno de desesperación.
—¡No! ¡No te vayas, Kagome-chan! ¡Volveré por ti! ¡Siempre te encontraré!—
Kagome lo miró con una mezcla de miedo y tristeza antes de que la luz la envolviera por completo y la transportara de vuelta a su propio mundo, dejando a un obsesionado Tsukiyama Shuu gritando su nombre al aire vacío del parque de Tokio.
La intensidad de su mirada y la certeza de su promesa helaron la sangre de Kagome incluso después de haber regresado a la seguridad de su propio tiempo. Sabía que esa no sería la última vez que pensaría en el refinado y peligroso hombre de cabello morado.
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Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
