Invernalia, la noche en que el Rey Robert llegó
Jon Snow se sentía inquieto. La llegada del rey y su séquito había traído un aire de celebración a Invernalia, pero él no tenía ganas de festejar. No era su lugar entre los invitados de la corte.
Así que había optado por alejarse, caminando por los pasillos oscuros del castillo, donde la única compañía era el frío viento del Norte.
Pero entonces, la vio.
Una mujer de cabellos negros y largos, vestida con ropas extrañas, parada en el patio nevado, observando el castillo con fascinación.
Jon frunció el ceño. No la había visto antes, y su atuendo no era de Poniente.
—¿Quién eres? —preguntó con cautela, acercándose.
La mujer giró la cabeza, sus ojos oscuros brillando con curiosidad.
—¿Tú puedes verme?—
Jon frunció aún más el ceño.
—Por supuesto que puedo verte.
Ella pareció sorprendida. Como si esperara una respuesta diferente.
—Eso es… interesante —murmuró, cruzándose de brazos.
Jon la observó con atención. Había algo en ella que le resultaba extraño. No solo su ropa, sino su presencia.
—No respondiste mi pregunta —insistió él—. ¿Quién eres y qué haces en Invernalia?
La mujer pareció dudar, como si no supiera qué decir.
Finalmente, suspiró y se encogió de hombros.
—Supongo que puedes llamarme Kagome.—
—¿Kagome? —repitió Jon, probando el nombre en sus labios. Sonaba extranjero, como nada que hubiera escuchado antes.
—Sí. Y en cuanto a lo que hago aquí… bueno, eso quisiera saberlo yo también—
Jon entrecerró los ojos.
—¿Quieres decir que no sabes cómo llegaste aquí?—
Kagome negó con la cabeza.
—No exactamente. Salté a un pozo esperando llegar a casa, pero… terminé aquí.—
Jon parpadeó.
—¿Un pozo?—
—Sí. Es complicado.—
Jon no estaba seguro de si debía creerle. Pero había honestidad en su voz.
Además, si ella era una amenaza, lo habría notado. Pero no lo era.
Era… diferente.
Y por alguna razón, eso lo hizo querer saber más.
—Bueno, Kagome —dijo finalmente—, si te has perdido, lo mejor será que hables con mi padre.
Kagome lo miró, evaluándolo, antes de sonreír levemente.
—Gracias, Jon Snow.
Jon sintió un extraño calor en el pecho al oírla decir su nombre.
Y sin darse cuenta, esa noche marcó el inicio de algo que cambiaría su destino para siempre.
Los días en Invernalia pasaron lentamente, pero para Jon Snow, todo había cambiado desde que conoció a Kagome.
Al principio, solo la veía como una extraña en el castillo, alguien que había llegado de una forma inexplicable. Pero a medida que pasaba el tiempo, y ella comenzaba a relacionarse más con él, la fascinación creció.
ESTÁS LEYENDO
Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
