Baki

362 41 0
                                        


Anime : Baki
Pareja : Kagome x Baki 
Advertencias: ninguna


Baki nunca había esperado que su día comenzara de esa manera.

Era temprano en la mañana, y la secundaria estaba llena de estudiantes caminando por los pasillos. Baki, con su típica expresión relajada, iba de camino a su clase cuando sintió algo acercándose a gran velocidad. Antes de que pudiera reaccionar, un golpe sólido lo impactó en la cabeza.

—¡Ah! ¡Lo siento! —exclamó una voz femenina con genuino pánico.

Baki cayó de rodillas, sosteniéndose la cabeza. No era un golpe mortal ni nada, pero su visión se volvió borrosa por un segundo.

—¿Qué demonios…? —murmuró, tratando de estabilizarse.

Cuando miró hacia arriba, vio a una chica arrodillada frente a él, claramente preocupada. Tenía el cabello negro, ojos marrones grandes y una mochila amarilla enorme que parecía más pesada de lo que cualquier estudiante normal debería cargar.

—¡No era mi intención! ¡Es que venía corriendo tarde y…! —Kagome se calló al ver su expresión.

Baki parpadeó y se tocó la cabeza. No estaba herido realmente, pero lo sorprendente era que se había mareado un poco.

¿Cómo era posible que algo tan simple como una mochila lo hubiera dejado aturdido?

—¿Qué llevas ahí? ¿Ladrillos? —preguntó, con una mezcla de incredulidad y risa.

Kagome sonrió con nerviosismo.

—Ehh… libros de historia, matemáticas, física… un par de cosas más.

Baki miró la mochila y luego a ella. No parecía una peleadora, pero sin duda tenía fuerza en ese brazo si logró tumbarlo con un solo golpe accidental.

—Vaya, nunca pensé que mi mayor enemigo sería una mochila escolar —bromeó, poniéndose de pie.

Kagome rió un poco, aunque todavía sentía culpa.

—Bueno, supongo que ahora estamos a mano.

—¿A mano?

Kagome cruzó los brazos.

—Tú me hiciste caer el otro día en el pasillo cuando estabas distraído. No me reconociste, ¿verdad?

Baki abrió un poco más los ojos. Recordaba haber chocado con alguien hace unos días, pero había estado tan metido en sus pensamientos que no le prestó atención.

—Oh… vaya. Lo siento por eso.

—Lo mismo digo —respondió Kagome, sonriendo.

Baki la observó con más interés. Había algo en ella que no encajaba del todo con una estudiante normal.

—Me llamo Baki Hanma.

—Kagome Higurashi.

Se dieron la mano.

Y así comenzó una extraña amistad. Aunque Baki no lo admitiría en voz alta, desde ese día tuvo más cuidado cuando veía esa mochila amarilla en su campo de visión.

Kagome crossover Donde viven las historias. Descúbrelo ahora