Enid xkagomex Merlina

133 14 1
                                        


El lado de la habitación de Merlina (Wednesday) era una sombra perfecta, mientras que el lado de Enid explotaba en un frenesí de colores pastel. Kagome, oficialmente una "estudiante de intercambio con una beca de arquería única," había estado viviendo en un catre improvisado entre sus escritorios por una semana, después de que su presencia en el campus se volviera demasiado evidente.
Esa noche, el silencio era tenso. Habían pasado horas analizando el último ataque de un hyōki (un demonio que Kagome había rastreado desde su época) y la conexión que tenía con las visiones psíquicas de Merlina.
Enid estaba acurrucada en su cama, con el pelaje de su mano temblando ligeramente, aún asustada por el encuentro.
——Estoy bien, solo... ese monstruo daba mucho asco. Y-yo solo quiero un abrazo, ¿de acuerdo? —murmuró Enid, su voz temblaba.
Kagome, que estaba sentada en el suelo afilando sus puntas de flecha, se acercó a la cama de Enid sin dudarlo. El 90% del tiempo, ella era la que daba el consuelo.
——Ven aquí, Enid —dijo Kagome con dulzura, atrayendo a Enid contra su pecho. El calor de Kagome, el olor a incienso y tierra húmeda, calmó el temblor de la licántropa. —Eres la persona más valiente que conozco. Tu luz es más fuerte que cualquier oscuridad. No tienes que fingir que eres solo una flor. Eres una loba poderosa.
Merlina, sentada estoicamente en su cama de hierro forjado, observaba la escena con una intensidad que era inusual incluso para ella. Normalmente, la muestra de afecto físico la llenaba de náuseas. Sin embargo, ver a Kagome, la otra intrusa en su vida, abrazando a su compañera de cuarto, llenó a Merlina de una sensación fría y desconocida.
Envidia. Era una emoción que Merlina había catalogado y evitado toda su vida, y ahora la sentía por Kagome, que sostenía a Enid como si fuera lo más natural del mundo.
Merlina se levantó de la cama, acercándose a la de Enid.
——El monstruo era un Grado Z. Su composición física sugiere un alto nivel de inestabilidad psíquica, no merece tu miedo —dijo Merlina, con su voz monótona y controlada, pero con una brusquedad nueva.
Kagome se separó de Enid, dejando que Merlina se acercara.
——Está asustada, Merlina. No necesita un análisis —Kagome sintió una punzada en el pecho. Su instinto le decía que la intensa fijación de Merlina no era científica. La frialdad de la Addams no era desinterés, era protección posesiva.
Merlina ignoró a Kagome. Miró a Enid. La mano de Merlina, que normalmente solo manejaba plumas, tomó el rostro de Enid con una ternura inaudita.
——El miedo es una herramienta ineficiente. Pero entiendo la necesidad de contacto físico —Merlina se inclinó y, con una precisión mortal, besó la frente de Enid, justo donde la luz y el color de su aura eran más fuertes. —Ahora duerme. Mañana tenemos que diseccionar la anatomía del hyōki.
Enid, con los ojos muy abiertos por la sorpresa del afecto no solicitado de Merlina, sintió su corazón latir. Nunca había recibido un afecto tan descarado de Merlina, ni un consuelo tan puramente cálido de Kagome.
Kagome observó el gesto de Merlina. El acto fue frío, pero la intención fue clara: esta es mía. La sacerdotisa sintió un latido intenso. Su alma, que siempre buscaba la luz y la bondad, se sentía atraída por el brillo inmenso de Enid. Pero también sintió una punzada de rivalidad por el gesto posesivo de Merlina.
Kagome se inclinó y, tomando la barbilla de Enid, le dio un beso suave y largo en los labios. Un beso que no era solo de consuelo, sino de deseo.
——Y esta es mi versión de "analizar las necesidades emocionales" —susurró Kagome, con la frente tocando la de Enid.
Las dos se separaron, dejando a Enid en un estado de shock absoluto, su corazón latiendo salvajemente por los dos besos y las dos presencias abrumadoras.
Merlina se puso de pie, su rostro impasible, pero sus ojos oscuros se clavaron en Kagome con una intensidad asesina.
——El afecto físico descontrolado es biológicamente innecesario y conduce al fracaso —declaró Merlina, su voz un silbido bajo. —Sin embargo, la investigación del potencial emocional del trío podría ser de interés científico. Eres un experimento, Kagome Higurashi.
——Solo si tú eres el otro experimento, Merlina Addams —replicó Kagome, sin retroceder.
Merlina asintió lentamente, aceptando el desafío. El aire se cargó con el conflicto y el deseo no resuelto. Enid se hundió en su almohada, sintiendo que de alguna manera, las dos chicas más poderosas del campus acababan de declarar una guerra... por su afecto.

Kagome crossover Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora