Kagome despertó atada a una silla.
Otra vez.
—¿En serio…? —murmuró, abriendo los ojos— ¿Cuántas veces voy a ser secuestrada en esta vida?
Frente a ella, varios pares de ojos brillaban en la oscuridad.
Shalnark sonreía como si fuera a sacarle una foto.
Machi la miraba analizándola como si fuera un espécimen raro.
Phinks la evaluaba con los brazos cruzados.
Y justo detrás… Feitan.
Pero el que habló fue Chrollo, tranquilo como un té helado.
—Interesante. No eres la peor cosa que hemos tenido aquí. De hecho, estás bastante tranquila —comentó, inclinando la cabeza—. ¿No te asustamos?
Kagome suspiró.
—Chicos… ya fui secuestrada por demonios, por naraku, por un banco… y por un renacido obsesivo con una media perla. Ustedes no son la peor cosa que me pasó esta semana.
Los miembros de la Araña la miraron en silencio.
Shalnark parpadeó.
—¿Un renacido obsesivo?
—Bankotsu —respondió Kagome con naturalidad—. Lo revivieron con un fragmento de la Shikon y quiso casarse conmigo por la fuerza, así que esto… —alzó las manos atadas— …es un martes normal para mí.
Machi casi sonrió. Casi.
Phinks bufó.
—Bueno… no esperaba que fuera tan relajada para estar amarrada.
—Ya me acostumbré —dijo Kagome—. ¿Podrían soltarme? No muerdo. Bueno, a veces sí, pero sólo si me empujan demasiado.
Feitan dio un paso al frente, pequeño pero intenso, como un cuchillo con patas.
—Ella no escapa —sentenció.
Kagome lo miró con molestia.
—¿Por qué no? Ya lo hice ayer.
Entre todos, Chrollo fue el que más se interesó.
—Feitan —dijo el líder, mirándolo fijamente—. Pregunta importante: ¿de dónde la sacaste?
Feitan, sin pensarlo, respondió seco:
—De mi clínica.
Kagome giró la cabeza con violencia.
—¡NO ES TU CLÍNICA! ¡ERA LA MÍA!
Phinks se rió.
Shalnark levantó una ceja.
Chrollo sonrió con elegancia, divertido.
—Ya veo. ¿Y por qué la trajiste aquí?
Feitan encogió los hombros, como si fuera obvio.
—Es mi novia.
Silencio absoluto.
Kagome quedó paralizada, ojos muy abiertos.
Machi dejó caer una aguja del susto.
Shalnark casi se atragantó con su propia saliva.
Phinks abrió la boca.
Chrollo… simplemente sonrió más.
Kagome explotó.
—¿¡DESDE CUÁNDO SOY TU NOVIA!? —gritó furiosa— ¡¿CUÁNDO LO DECIDISTE!? ¡NI SÍQUIERA ME LO PREGUNTASTE!
Feitan la miró sin un ápice de culpa.
—Lo decidí ayer. Cuando curaste mis heridas.
—¿Y eso qué tiene que ver? —gritó ella.
—Cuando alguien toca mis heridas, me pertenece. Lo dije.
Kagome quería morir.
Shalnark, emocionado, murmuró:
—Ay, qué lindo. Es como un gato salvaje adoptando humano.
Feitan lo fulminó con la mirada.
—Callate, o te saco los ojos.
Chrollo, cruzando las manos, añadió con calma:
—Kagome, si no quieres ser su novia, podemos intervenir. Aunque… —la observó— …debo admitir que es la primera vez que veo a Feitan traer a alguien vivo por voluntad propia.
Kagome suspiró, frustrada.
—No soy su novia —dijo firme.
Feitan se acercó lentamente hasta quedar frente a ella, mirándola desde arriba con sus ojos negros y filosos.
—Todavía —susurró.
La miko sintió un escalofrío que no quiso admitir.
—¡No! ¡No hay “todavía”! ¡No hay “algún día”! ¡No hay nada!
Feitan ladeó la cabeza, como un cuervo curioso.
—Hmph.
Volvió a mirar a la Araña.
—No la maten.
Machi chasqueó la lengua.
—Ya sabemos, estuviste insoportable todo el día con “no la toquen”.
Feitan apretó la empuñadura de su paraguas-espada.
—Porque es. Mía.
Kagome lanzó un grito:
—¡NO SOY DE NADIE!
Chrollo chocó palmas.
—Bueno. Entonces… ¿qué tal si negociamos?
Kagome lo miró.
—¿Negociar qué?
El líder sonrió con elegancia mortal.
—Qué tan rápido podés escapar esta vez.
Los miembros de la Araña retrocedieron.
Feitan sonrió.
Kagome palideció.
—Ah, no.
No otra vez.
NO OTRA VE—
Y salió corriendo, los doce miembros de la Araña y un Feitan enamorado persiguiéndola como si fuese un lindo gatito… con aura asesina.
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Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
