El bosque estaba tranquilo… hasta que Hashirama decidió aparecer con un enorme ramo de flores, tan grande que apenas podía verse detrás de él.
—¡Kagome! ¡Te traje flores del Valle de los Espíritus! —exclamó con esa sonrisa enorme que derretiría a cualquiera.
Kagome suspiró, sonrojada. —Hashirama, no hacía falta… son demasiadas.
Antes de que pudiera terminar, una sombra se alzó a su lado: Madara Uchiha, con los brazos cruzados y expresión de pocos amigos.
—Ridículo. ¿Crees que un montón de pétalos va a impresionarla? —gruñó, mirándolo de reojo.
—¿Y tú qué trajiste, Madara? —preguntó Kagome divertida, levantando una ceja.
Madara, serio, extendió un kunai con el mango envuelto en un lazo rojo.
—Es de obsidiana. Corta el chakra. Para que nadie vuelva a tocarte. —dijo con tono grave, aunque el leve rubor en su mejilla lo delataba.
Hashirama soltó una carcajada. —¡Qué romántico, Madara! ¿Un arma? ¡Vas a asustarla!
—Al menos no traje una selva entera —replicó el Uchiha rodando los ojos.
Kagome, atrapada entre ambos, intentó mediar. —Chicos, chicos… no se peleen por mí.
Hashirama se rascó la cabeza. —No peleamos. Solo quiero que sepa que soy más amable que él.
—Y yo quiero que sepa que soy más útil que tú —contestó Madara sin pensarlo.
Kagome los miró a ambos, suspiró… y luego sonrió traviesa. —Entonces los invito a cenar a los dos. Pero si destruyen otra aldea por celos, ninguno duerme conmigo.
Silencio absoluto.
Hashirama se irguió rápidamente. —¡Prometo comportarme!
Madara murmuró por lo bajo. —…Maldita mujer, sabe cómo manipularnos.
Kagome solo rió, entrelazando sus brazos con los de ambos mientras los arrastraba hacia el pueblo. —Y pensar que alguna vez me quejé de tener demasiados demonios alrededor…
La cena había empezado tranquila.
Demasiado tranquila.
Kagome había preparado ramen, y Hashirama comía feliz, casi como un niño.
—¡Esto está delicioso, Kagome! ¡Tienes que abrir un restaurante en Konoha!
Madara, a su lado, la miraba en silencio, apenas probando la comida.
—No está mal —murmuró con voz baja.
Pero sus ojos la seguían como si quisiera memorizar cada gesto.
Kagome sonrió divertida. —¿“No está mal”? Qué halago tan intenso, Madara.
Hashirama se atragantó de la risa. —¡Eso significa que le encanta! Solo que no sabe decirlo.
—Cállate, Hashirama. —Madara frunció el ceño, aunque el leve rubor en sus mejillas lo traicionó.
Kagome apoyó la barbilla sobre sus manos, observándolos con ternura.
—Son como dos niños. A veces no sé si estoy en una cita o cuidando un par de adolescentes.
—¡Oye! —protestó Hashirama. —Yo soy muy maduro.
—Claro, el mismo que le habla a los árboles cuando se aburre. —Madara bebió su té con elegancia.
—¡Ellos me responden! —replicó Hashirama indignado.
Kagome no aguantó más y soltó una carcajada tan sincera que ambos se quedaron viéndola, embobados.
Era tan bonita cuando reía…
El silencio se instaló, pero esta vez era distinto. Lento, suave.
Hashirama se inclinó un poco hacia ella, mientras Madara desvió la mirada, fingiendo no mirarlos.
—Kagome… —susurró Hashirama. —Si te pidiera que te quedaras en Konoha, ¿lo harías?
Ella lo miró sorprendida. —¿Y dejar mi mundo atrás? No lo sé…
Madara se levantó, apoyando las manos en la mesa. —No le pidas eso. Ella no pertenece a ninguna jaula, ni siquiera a esta.
Kagome se quedó callada. Lo que dijo Madara… era más romántico de lo que él creía.
Pero antes de que pudiera responder, una voz resonó desde la ventana:
—¡Hermano! ¡Estás flirteando en plena cena otra vez!
Tobirama asomó la cabeza, con expresión de absoluto horror.
—¿Y tú, Hashirama? ¿No te da vergüenza cortejar a la misma mujer que Madara?
Hashirama casi se atraganta. —¡No es lo que parece!
Madara se cruzó de brazos. —Es exactamente lo que parece.
Kagome suspiró y sonrió. —Supongo que la próxima vez cenaremos en mi mundo.
Allí, al menos, nadie se cuela por la ventana.
Tobirama la miró con curiosidad. —¿Tu mundo?
Ella guiñó un ojo. —Sí, donde los demonios son más amables que ustedes dos.
Madara arqueó una ceja. —Eso tendré que verlo.
Kagome rió. —Entonces, Madara… será una cita.
El Uchiha casi sonrió. Casi.
ESTÁS LEYENDO
Kagome crossover
Fiksi PenggemarCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
