KagomexLelouch vi Britannia / Zero (Code Geass)

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El aire en la pequeña sala de monitoreo, ubicada bajo las ruinas del Ghetto de Shinjuku, era pesado con la tensión. Este era uno de los pocos lugares en toda Área 11 donde Lelouch vi Britannia podía ser simplemente Lelouch, y no Zero, ni el estudiante cínico.
Kagome estaba allí, esperándolo. Su reiryoku puro, aunque no entendía la "energía de Geass" ni los Sakuradita, actuaba como un amortiguador contra la inmensa oscuridad que rodeaba a Lelouch.
Lelouch entró, quitándose la capa y el icónico casco de Zero con un gesto cansado. Su rostro, normalmente enmascarado por una fría estrategia, estaba agotado.
——He fallado. La última misión... fue un sacrificio demasiado grande —susurró Lelouch, frotándose el puente de la nariz. Su tono era de derrota, algo que nunca permitía mostrar a nadie, excepto a ella.
Kagome caminó hacia él sin decir una palabra, entendiendo que el líder revolucionario y el estratega frío se había desvanecido. Abrazó su cintura con firmeza.
——Estás sangrando por la Fuerza, Lelouch —dijo Kagome, su voz dulce y grave. Ella se había adaptado rápidamente a la jerga de su mundo, sabiendo que su "Fuerza" era el motor de su Geass. —No puedes cargar con todo el odio de este mundo solo. No tienes que ser un demonio para salvar a tu hermana.
Lelouch se hundió en su abrazo. Ella era su ancla, su secreto más peligroso. Si la O.C.C. o el Imperio Britanniano supieran que el terrorista Zero tenía una debilidad—una chica de un mundo diferente, con un poder espiritual capaz de anular temporalmente el Geass—, su causa se derrumbaría.
——Si no soy Zero, soy solo un exiliado. Y si fallo en mi venganza... perderé a Nunnally —Lelouch enterró su rostro en su cabello. Olía a hierbas y a algo que recordaba a un campo abierto, un olor que calmaba su mente de planificación obsesiva.
Kagome se separó un poco, levantando la mano para acariciar la mejilla de Lelouch.
——Eres más que un vengador. Eres Lelouch. Y yo, solo Kagome. No pido nada de Zero. Solo quiero que el hombre que conozco... respire un poco —dijo ella.
Kagome llevó su mano a las cuentas de su collar. Con un suave brillo, las cuentas de obsidiana se activaron, emitiendo una onda de reiryoku puro que bañó a Lelouch. El Geass en su ojo izquierdo, que a menudo se descontrolaba por el estrés, se calmó y se apagó por completo.
——Esto... —Lelouch suspiró. —Es la única cosa que me da paz. La única cosa que me hace olvidar las mentiras.
——Por eso es nuestro secreto —susurró Kagome, mirándolo con intensidad. —Tus hombres creen que estás meditando o planificando tu próxima jugada. Nunca sabrán que estoy aquí, ni que mi magia te protege de tu propio poder.
Lelouch se inclinó, el secreto y la necesidad siendo más fuertes que toda su racionalidad. La besó, un beso que era a la vez desesperado y tierno, una súplica de normalidad en medio de la guerra.
——Tengo que volver a mi papel. Prometimos que hoy era solo para recargar energías —dijo Lelouch, separándose con esfuerzo.
——Lo sé —Kagome le tomó las manos. —Pero recuerda, no importa lo que la gente vea en Zero. Yo veo a Lelouch. Y te esperaré aquí, cuando el mundo te canse.
Lelouch se puso la capa. Antes de colocarse el casco de Zero, se giró.
——Te quiero, Kagome. Y por eso nunca le diré a nadie de ti. Eres lo único honesto y puro que me queda.
Kagome sonrió, el calor de la promesa llenando la habitación fría.
——Yo también te quiero. Ahora ve, Zero. Pero no olvides el sonido de mi voz.
Lelouch asintió, se puso el casco y salió. Kagome se quedó sola, una protectora silenciosa en las sombras, la única persona que conocía el corazón roto y la verdad detrás de la máscara de Zero.

Kagome crossover Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora