La noche caía sobre Amity Park, y Kagome caminaba con cautela por las calles vacías. La ciudad estaba tranquila, pero había algo extraño en el aire: un frío que no parecía natural.
—Esto no me gusta… —murmuró para sí misma, ajustando su bolso y concentrándose en su energía espiritual—. Siento… algo poderoso cerca.
De repente, una figura emergió de las sombras, elegante, con una sonrisa confiada y un aire peligroso: Vlad Masters, con sus característicos ojos verdes brillando bajo la luz de la luna.
—Vaya… vaya… ¿y vos quién sos? —dijo Vlad, apoyándose casualmente contra la pared—. No esperaba encontrar a alguien como vos en estas calles a estas horas.
Kagome lo miró, firme y decidida.
—Solo estoy paseando… y parece que vos… causás problemas.
—Problemas… —repitió Vlad, con esa sonrisa traviesa que podía ser a la vez encantadora y aterradora—. Tal vez… o tal vez solo me gusta observar a personas interesantes. Vos parecés diferente… Kagome.
Ella frunció el ceño, pero no pudo evitar sentirse intrigada.
—Diferente… ¿en qué sentido? —preguntó, dando un paso hacia él, su curiosidad mezclada con cautela.
Vlad se inclinó ligeramente, su rostro acercándose al de ella.
—No puedo explicarlo con palabras… pero hay algo en vos que me llama. —Sus ojos brillaron con un verde intenso—. Tal vez… quieras quedarte cerca de alguien que entiende lo que es vivir entre luz y sombra.
Kagome tragó saliva, sintiendo su energía extraña y peligrosa, pero al mismo tiempo cálida.
—¿Vos eres… un fantasma? —preguntó finalmente, tocando suavemente su brazo y sintiendo el frío inhumano.
Vlad sonrió, casi divertido.
—Podrías decir eso… pero no me asusta que lo sepas. De hecho… me agrada. —Acercó su mano lentamente hacia la de ella, rozándola apenas—. Puedo ser… peligroso, pero también puedo protegerte.
Kagome sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, pero no retrocedió.
—Protegerme… eso… no suena tan mal —murmuró, con un brillo en los ojos—. Pero también tenés que prometer que no me vas a lastimar.
—Prometido… —dijo Vlad, su tono serio por un instante, mientras la luz de la luna iluminaba su rostro—. Pero debés saber que… una vez que te acerques a mí, ya no habrá vuelta atrás.
Kagome sonrió suavemente, tomando su mano con firmeza.
—Entonces… que así sea.
En ese instante, entre sombras y susurros de viento, una conexión peligrosa, intensa y fascinante comenzó a formarse entre ellos, mezclando riesgo, misterio y una chispa de algo más profundo que ambos sabían que no podrían ignorar.
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Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
