El cielo estaba teñido de gris, nubes cargadas de presagios sobre la ciudad, y Kagome observaba con cautela el enorme castillo donde se libraba la Guerra del Santo Grial.
—Esto… es más complicado de lo que imaginaba —susurró para sí misma, ajustando su cesto de hierbas y su determinación—. Pero no puedo quedarme al margen.
Frente a ella, Arturia Pendragon, con su armadura reluciente y la espada Excalibur descansando a su lado, la observaba con curiosidad y cautela.
—¿Vos… sos quien ha venido a ayudarme? —preguntó Saber, con su voz grave pero serena—. ¿Por qué?
—No sé exactamente por qué… —dijo Kagome, inclinándose ligeramente—. Pero siento que puedo hacer algo por vos… aunque no entiendo toda esta guerra ni cómo funciona el Santo Grial.
Arturia la estudió durante un momento, su mirada penetrante buscando la sinceridad en la joven.
—Muchos vienen con promesas vacías. Pero en vos… hay algo diferente. —Sus palabras eran solemnes, pero había un dejo de suavidad—. Si deseás ayudarme… debéis entender lo que esto significa.
Kagome asintió, respirando hondo.
—Entonces… enseñame. —dijo con decisión—. Quiero entender para poder apoyarte.
Arturia se acercó, colocando una mano sobre el hombro de Kagome con sorprendente delicadeza.
—Debes saber que esto no es un juego. Cada acción tiene consecuencias. Cada movimiento puede salvar o destruir vidas. ¿Estás preparada para eso?
Kagome tragó saliva, pero sus ojos brillaban con determinación.
—Sí… no puedo permitir que sufras sola. —Añadió, suavemente, como si estuviera hablando más a sí misma que a Saber.
Por un instante, Arturia se quedó en silencio, sorprendida por la convicción de la chica.
—Muy bien… entonces confío en vos. Pero debéis seguir mis órdenes… y manteneros alerta en todo momento.
—Lo haré —respondió Kagome, mientras sentía cómo su corazón se aceleraba ante la cercanía de la caballera—. Y… no te preocupes, Saber… no estás sola.
Arturia asintió lentamente, observando a Kagome con una mezcla de respeto y… algo más suave, algo que apenas empezaba a comprender.
—Vuestra valentía es inusual… y vuestro corazón… noble. —Susurró, casi para sí misma.
Kagome sonrió, sintiendo que un vínculo se estaba formando, una mezcla de confianza, admiración… y una chispa silenciosa de algo que iba más allá de la lealtad y la guerra.
—Vamos, Saber —dijo finalmente—. Juntas podemos enfrentar esto, y voy a aprender todo lo necesario para ayudarte.
—Así será —respondió Arturia, levantando Excalibur—. Y… Kagome… confío en vos.
En ese momento, mientras los rayos del sol atravesaban las nubes y el viento acariciaba sus cabellos, Kagome comprendió que no solo estaba ayudando a un héroe, sino que un vínculo inesperado, fuerte y silencioso comenzaba a nacer entre ellas.
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Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
