Kagome nunca pensó que sería parte de un triángulo de poder tan intenso. Había viajado a través del tiempo y el espacio, pero nunca imaginó que caería entre dos de los hombres más fuertes del mundo.
Había algo en el aire esa noche, algo que la ponía incómoda. Era como si la fuerza de los dos hombres a su alrededor fuera capaz de agitar el aire, haciéndola sentirse más pequeña de lo que realmente era. Pero Kagome, como siempre, mantenía la calma.
Estaba en una habitación común, pero no era común para nada. Estaba con Jack Hanma, el hombre que había convertido el entrenamiento en una obsesión, el hombre que solo sabía de lucha, de poder… de destrucción. Y a su lado estaba Baki Hanma, su hijo, quien compartía esa misma intensidad, pero con una mirada diferente. Más estratégica. Más calculadora.
—¿Te asusta que seamos más fuertes que tú, Kagome? —preguntó Jack, observándola con esa mirada desafiante, sus ojos llenos de arrogancia. Había algo en su tono que, aunque rudo, también parecía un desafío.
Kagome se cruzó de brazos, sin dudarlo.
—No, no me asusta. —La respuesta fue firme, pero había una ligera sonrisa de diversión en su rostro. Nadie la iba a intimidar, ni siquiera uno de los hombres más fuertes del mundo. O quizás, justo por eso…
Baki observaba la escena en silencio, pero sus ojos no dejaban de moverse entre su padre y Kagome. Su mirada estaba llena de algo más allá de la curiosidad, como si estuviera evaluando la situación en silencio.
—¿No? —dijo Baki con una pequeña sonrisa. —Creo que deberíamos poner eso a prueba.
Jack se adelantó, poniéndose frente a Kagome de manera abrupta, haciendo que el aire se tensara aún más.
—¿Crees que podemos ser... tus compañeros? —preguntó Jack con un tono oscuro. Su cercanía a Kagome era casi asfixiante, y podía sentir cómo su presencia la envolvía.
Kagome levantó la barbilla, enfrentándose a Jack con una mirada desafiante. A su lado, Baki simplemente observaba con interés, como si todo esto fuera solo un juego para él.
—Puede que no tengáis el control, pero no soy tan débil. —Dijo ella sin titubear. Aunque su voz era suave, había un fuego en sus ojos que desafiaba todo lo que intentaban mostrarle.
Jack sonrió, pero esta vez, había algo diferente en su sonrisa. Algo que, si bien no era amable, era mucho más personal.
—Entonces, ¿me estás desafiando, Kagome? —preguntó Jack, sus músculos tensándose a medida que la miraba, como si esperara un duelo.
Baki, en cambio, solo se cruzó de brazos, su mirada ya cargada de complicidad. Aunque su padre y él eran la misma clase de seres, su estilo de abordar las situaciones era completamente diferente.
—No te preocupes por él —dijo Baki en tono de broma, pero su mirada nunca dejó de ser intensa—. Si alguien tiene que preocuparse, es él.
Kagome rió suavemente, viendo cómo los dos hombres se miraban con esa tensión de rivalidad eterna. Era un baile que, de alguna manera, se desarrollaba frente a ella. Ambos deseaban lo mismo: su atención, su poder… su alma.
—No soy una recompensa —respondió Kagome, enfrentándose a la vez a Jack y a Baki, consciente de que ambos la deseaban de maneras distintas, pero igual de intensas.
Pero antes de que pudiera seguir, Jack dio un paso más cerca de ella, su mirada penetrante.
—No tienes que ser una recompensa… Eres mucho más que eso. Eres lo que hemos estado buscando.
Y en un suspiro, Kagome entendió algo: no solo estaban luchando entre ellos, sino que estaban luchando por lo que representaba. Fuerza. Poder. Y, quizás, algo más.
Sin darse cuenta, el ambiente de tensión se disipó solo por un segundo, cuando Baki se acercó para rodear a Kagome con un brazo, estableciendo una suerte de equilibrio entre los tres. De alguna manera, Kagome estaba atrapada en una especie de red de poder, y mientras más intentaba huir, más fuerte era la conexión.
Finalmente, con una sonrisa pícara, Kagome se acercó a ambos, no como una chica en apuros, sino como alguien que realmente disfrutaba del desafío que representaban.
—Tal vez tengamos que hacer una prueba después de todo, chicos —dijo, sus ojos brillando con un desafío que hizo que ambos hombres, Jack y Baki, se miraran entre sí con una expresión de expectación.
Era un juego peligroso, y tal vez, lo peor de todo era que Kagome disfrutaba cada minuto de esa tensión.
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Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
