La noche aún olía a humo.
A sangre.
A despedidas.
Kagome corría entre los árboles, el kimono rasgado, las manos temblando mientras se sostenía el vientre con desesperación.
—Itachi… Itachi, ¿por qué? —susurraba con la voz rota.
Mientras todos gritaban que él había asesinado a su clan, ella solo podía pensar en una cosa:
“Tiene que estar vivo. Tiene que explicarme. Tiene que saber…”
Porque dentro de ella, creciendo con cada latido, estaba la única parte inocente que quedaba del clan Uchiha.
Su hijo.
El hijo de Itachi.
Kagome se detuvo al sentir un chakra conocido. Frío. Silencioso.
Doloroso.
—No deberías estar aquí.
La voz surgió detrás de ella como un susurro del viento.
Kagome se giró.
Y ahí estaba él.
Itachi Uchiha, cubierto de sangre seca, sus ojos tan rojos como el infierno… pero incapaces de mirarla fijamente.
Ella corrió hacia él sin pensar.
—¡ITACHI!
Él dio un paso atrás.
—No te acerques.
Pero Kagome lo tomó igual, sujetando su chaleco ANBU, empapándolo con sus lágrimas.
—¿Por qué…? ¡Dime por qué hiciste esto!
Los ojos de él se entrecerraron.
Dolor.
Culpa.
Y algo que solo ella veía: amor.
—No puedo decirte nada —susurró con voz quebrada—. Lo único que debes saber es que… no tenía opción.
Kagome lo golpeó en el pecho.
—¡Mentira! ¡Siempre tenés opción! ¡Siempre! ¡Yo te conozco, Itachi! ¡Nunca matarías a inocentes… nunca matarías a—!
Su voz se cortó.
Itachi la tomó de las muñecas con una suavidad que contrastaba con la oscuridad que cargaba.
—Kagome… no digas más.
Ella sintió un temblor recorrer su cuerpo.
Él lo notó.
—Tu chakra está inestable —murmuró—. Estás herida. Te llevo de vuelta a la aldea.
—¡NO! —gritó Kagome retrocediendo—. No vuelvo ahí. No ahora.
Itachi frunció el ceño por primera vez desde que ella lo conocía.
—¿Por qué?
Kagome bajó la mirada.
Dudó.
Tragó saliva.
Y finalmente tomó su mano… llevándola a su propio vientre.
Itachi se congeló.
Su Sharingan se apagó.
Sus dedos temblaron.
—Kagome… —susurró.
Ella lloró.
—Estoy embarazada.
Silencio.
Profundo.
Cortante.
El viento se detuvo.
El bosque contuvo el aliento.
Itachi no.
Itachi cayó de rodillas frente a ella, sus manos sujetando su vientre con la delicadeza de quien sostiene una vida que no merece.
—Mi hijo… —dijo con voz rota—. Kagome… ¿por qué no me lo dijiste?
—Iba a hacerlo —sollozó ella—. Iba a decírtelo después de la misión. Pero cuando escuché lo que habías hecho… cuando vi la sangre… tuve miedo.
—Pensé que… que tal vez me matarías también.
Itachi cerró los ojos, herido por las palabras más que por cualquier arma.
—Nunca… jamás te haría daño.
Kagome se arrodilló frente a él.
—Entonces vení conmigo. Escapemos. Vivamos lejos. Podemos protegerlo juntos.
Itachi la observó como si estuviera mirando un sueño imposible.
—No puedo.
—¿Por qué no? —gimió ella.
Él apoyó su frente contra la de ella.
—Porque todo lo que hice… lo hice para proteger la aldea. Y ahora debo soportar la carga hasta el final.
—Debo convertirme en lo que todos creen que soy.
Kagome lloraba sin parar.
—¿Y nuestro hijo qué? ¿Lo vas a abandonar?
Itachi la abrazó con fuerza.
Como si quisiera grabar su cuerpo en su memoria.
—A él… lo protegeré desde las sombras —susurró—. Y te protegeré a vos también.
—Siempre.
Kagome se aferró al cuello de su kimono.
—No me dejes sola, Itachi…
Él cerró los ojos.
—Te veré.
Cada luna llena.
En este mismo bosque.
Si necesitás algo… vendré.
Kagome besó su mejilla, mientras sus lágrimas caían sobre su piel fría.
—Vas a ser un buen padre, Itachi.
Él respiró tembloroso.
Algo raro para él.
Algo profundamente humano.
—Solo porque vos… sos la madre.
Se separó.
Se levantó.
Dio la espalda.
Kagome extendió una mano desesperada.
—¡Itachi!
Itachi no se giró.
Pero su voz llegó como un susurro que la atravesó entera.
—Te amo, Kagome.
Y desapareció entre los árboles.
Kagome cayó de rodillas, llevando una mano a su vientre.
—Yo también te amo, Itachi…
—Por nosotros dos… voy a seguir adelante.
ESTÁS LEYENDO
Kagome crossover
FanfictionCrossover de Kagome con diferentes personajes de anime/ serie/ películas/ OC
