Kagome x Illumi -

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Sabía que algo estaba mal antes de abrir los ojos.
El aire era frío.
El olor, metálico.
La energía… pesada.

Kagome intentó levantarse, pero estaba atada a una silla.
Sus cadenas resonaron en una habitación oscura.

—Perfecto. Ya despertaste.

Esa voz.
Ese tono sin emoción.

Kagome alzó la mirada.

Illumi Zoldyck estaba frente a ella.

Su cabello negro caía como una cortina, sus ojos vacíos la observaban como si fuera un objeto interesante y delicado a la vez.

—¿Qué… qué hacés? —preguntó Kagome, intentando mantener la calma.

—Secuestrarte —respondió él sin rodeos—. Sos peligrosa para mi familia.

Kagome frunció el ceño.

—¡Yo salvé a Killua! ¡Lo estaban cazando!

—Exacto. —Illumi inclinó ligeramente la cabeza—. Eso te hace importante.

Kagome abrió los ojos sorprendida.

—¿Importante…?

—Mi familia piensa que las personas con habilidades especiales, poder espiritual o fuerza inusual deben integrarse a la línea de sangre. —Illumi dio un paso hacia ella—. Así que decidimos que te vas a casar conmigo.

Kagome se congeló.

—¿¡Qué!? ¡Estás completamente loco!

Illumi parpadeó, curioso por su reacción.

—Es lo más lógico. Sos fuerte. Killua confía en vos. Podés producir hijos con un Nen interesante.

Su tono era tan tranquilo que daba más miedo.

Kagome intentó usar su poder para romper las cadenas, pero Illumi movió un dedo.
Una aguja brillante apareció y rozó su cuello.

—No intentes escapar —susurró él—. No quiero lastimarte… todavía.

Ella tragó saliva.

—Illumi… yo no quiero casarme con vos.

Él la miró largo rato. No hubo enojo. No hubo sorpresa.
Solo… algo extraño en sus ojos.

—No es relevante lo que quieras —dijo al fin—. Pero me interesa tu resistencia.
Los humanos normales lloran, gritan, suplican.
Vos… no.

Kagome apretó los dientes.

—No te tengo miedo.

Illumi se inclinó hacia ella.
Tan cerca que ella pudo sentir su respiración helada.

—Deberías.

Su voz era suave. Demasiado suave.

Kagome sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

De repente, la puerta se abrió de golpe.

—¡¡ILLUMI!! ¡¡DEJALA IR!!

Era Killua, jadeando, con electricidad corriendo por sus manos.
Tenía los ojos rojos de ira.

Kagome sonrió, aliviada.

—Killua…

Illumi lo miró sin emoción.

—Interrumpís un asunto familiar.

—¡¡No es un asunto familiar!! ¡La secuestraste! ¡No puede casarse con vos!

Kagome crossover Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora