asta x kagome parte 2

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El viaje hasta el cuartel de los Toros Negros fue… ruidoso.

Asta no se calló ni un segundo.

—¡¡KAGOME, TE VA A ENCANTAR EL CUARTEL!! ¡¡SON TODOS GENIALES!! ¡¡YAMI ES UN POCO INTIMIDANTE PERO ES UN BUEN TIPO!!—

—Asta —dijo Kagome, masajeándose las sienes— calmate un poco, por favor.

Asta:
—Lo siento… ¡ES QUE ESTOY NERVIOSO POR PRESENTARTE! ¡ES LA PRIMERA VEZ QUE—!

Kagome: —¿La primera vez que presentás… qué?

Asta la miró con una sonrisa de tonto enamorado.

—A MI NOVIAAAAAAAAAA.

Kagome quedó congelada.

—A-Asta, yo no dije—
—¡DETALLES! —gritó Asta levantando el pulgar— ¡DEJAME SUEÑAAR!

Antes de que Kagome pudiera corregirlo, ya estaban frente a la gran puerta del cuartel.

Asta respiró hondo y la abrió de una patada.
—¡¡¡CHICOS, VOLVÍ Y TRAJE A MI NOVIAAAA!!!

Kagome: —NO SOY—
Demasiado tarde.

Explosiones, humo, un mueble volando por el aire… y en el medio del caos, Yami Sukehiro estaba sentado en su sillón, fumando, con cara de “¿qué pasó ahora?”.

Cuando Kagome entró detrás de Asta, todos se quedaron QUIETOS.

Demasiado quietos.

—¿Quién es la preciosura? —preguntó Magna con una ceja levantada.
—¡Qué linda! —gritó Charmy acercándosele.
—Parece fuerte… —murmuró Vanessa, analizándola.
—Me gusta… aura pura —dijo Gauche, aunque de inmediato aclaró— PERO NO MÁS QUE MI HERMANA.

Finral apareció por arte de magia delante de Kagome, ojos llenos de corazones.
—¿Una nueva integrante hermosa? Esto es un sueño, ¡un regalo divi—!

Asta lo estampó contra la pared de una patada.

—NO TE LE ACERQUES A MI NOVIA.

Kagome: —Asta, ya basta con eso…

Entonces Yami se levantó.

Toda la habitación pareció tensarse.

El capitán caminó hacia Kagome.
Su sombra enorme la cubrió por completo.
Kagome tragó saliva.
Asta infló el pecho preparado para pelear por ella.

Yami se detuvo a un paso.

La miró.

Muy de cerca.

Demasiado de cerca.

Kagome sintió un escalofrío subirle por la espalda.

Y de repente…
el capitán desvió la mirada, carraspeando.

¿Era eso…
un leve sonrojo?

—Tsk… qué molestia —murmuró Yami, rascándose la nuca—. ¿Por qué trajiste una chica tan linda, mocoso? Ahora todos van a ponerse insoportables.

Asta casi explotó de orgullo.

—¡¡PORQUE ES MI NOVIA, CAPITÁN!!

Yami lo miró con una expresión de
“dejá de mentir antes de que te haga cavar tu propia tumba”
mezclado con “igual te banco, pibe”.

—¿Tu novia, eh? —repitió Yami, mirando a Kagome de arriba abajo otra vez.
Hubo otro leve rubor en su cara.

Kagome agitó las manos desesperada.

—¡No, no, no! ¡No soy su novia! Solo lo acompañé porque me salvó la vida—
—LA SALVASTE VOS A MÍ —corrigió Asta orgulloso.

Yami chasqueó la lengua.

—Bueno, sea como sea… —dio un paso atrás y señaló hacia adentro—. Si vas a quedarte acá, más vale que tengas agallas. Este lugar es…
—Explota cada día —agregó Magna.
—O cada hora —dijo Luck, sonriendo demasiado.
—O cada vez que Finral se enamora —comentó Vanessa.

Yami encendió un nuevo cigarrillo.

—Bienvenida a los Toros Negros, Kagome.

Kagome sonrió, algo abrumada pero también cálida.

—Gracias, capitán.

Yami exhaló el humo… pero su mirada suave la traicionó.

—Tsk… qué problema… —murmuró tan bajo que solo ella escuchó— demasiado linda…

Kagome se sonrojó.
Asta se puso rojo de rabia.
Finral lloró en un rincón porque le habían quitado la oportunidad.

Y así, Kagome quedó oficialmente rodeada de un escuadrón caótico…
y un capitán que, para sorpresa de todos, acababa de enamorarse un poquito.

Kagome crossover Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora