SETENTA Y NUEVE
Chay caminó en círculos pensando en qué hacer, a cada tanto volvía a revisar el chat con ese número privado, tenía la esperanza de que esas fotografías desaparecieran, que el mismo chat también lo hiciera y con ello, la idea de que Kim lleva todo ese tiempo jugando con él. Estaba considerando contarle todo a Tian, decirle que no sabe qué hacer y necesita un consejo, sin embargo, temía que su amigo involucrara a los mayores y se convirtiera en un gran problema. Llamar a sus padres tampoco era una opción y a su tío Khun menos, los tíos Vegas y Pete están fuera de línea en ese momento y Macao reaccionaría muy mal, así que, en realidad, está solo para resolver ese asunto.
Otra mirada a la pantalla y, cuando creía que no podría haber nada peor, otro mensaje llegó:
"Esta noche detrás del DuckCoffee, 7:30"
Chay apretó el aparato entre sus manos y un nudo en la garganta creció, una vez más, no sabía qué hacer.
Dos días atrás:
Chay no esperaba que sus papás terminaran en el hospital, el tío Khun llamó para contarle sobre el asunto y, aunque intentó suavizar tanto como pudo la noticia, el chico terminó asustado y ansioso. Su abuelo también llamó para darle más información, él habló con claridad sobre el Trastorno de Ashton de su madre y el Trastorno de Parker de su padre; en el pasado notó las cajas de medicamentos en un cajón de la cocina y no les prestó mucha atención creyendo que se trataba de supresores, ahora lamentaba no haber estado pendiente de la salud de su madre.
―¿Cuándo puedo verlos?― había preguntado y su abuelo respondió que no era posible, se reencontrarían hasta que salgan del hospital.
Chay escuchó la explicación de su abuelo sobre el aislamiento y lo importante que es para el tratamiento, también habló de que no pueden tener aparatos electrónicos en la habitación. Korn reforzó la vigilancia en casa de la familia, le pidió a Chay no salir o, si lo necesitara, llevar siempre a los guardaespaldas con él. Aunque Chay lo prometió, como buen adolescente sin supervisión parental y al que han subestimado, logró escapar en la tarde para ir a ver a Kim.
Se encontraron en el apartamento del Alpha, Chay se lanzó a los brazos de su novio y el otro lo recibió con esa calidez típica de sus encuentros. Todo marchaba como siempre, Porchay llenaba ese lugar con su luz y alegría, Kim lo abrazaba nutriéndose del sutil aroma que emana de ese Omega.
―¿Te encuentras mejor?― preguntó Chay al Alpha ―No pude venir antes, me preocupaba no poder acompañarte.
―Estoy mejor, prácticamente recuperado― sonrió Kim sosteniendo a Chay entre sus brazos ―No importa, ahora que estás aquí todo está en su lugar.
―Estaba pensando...― Chay se acurrucó en el abrazo del Alpha ―Que me gustaría presentarte a mis papás, después de que cumpla los dieciséis podría contarles sobre lo nuestro.
―¿Crees que lo aprueben?
―Espero que sí, eres un buen hombre P'Kim, si a mí me gustas a ellos también les gustarás.
Kim apretó el abrazo alrededor de Chay y dijo: ―Discutamos eso después de tu cumpleaños.
―Phi también estaba pensando otra cosa.
―¿Qué es?
―En que me gustas mucho, en que te amo tanto... ¿tú me amas verdad?
―Vorrei amarti tanto quanto tu ami me, ma ti sto mentendo― susurró Kim en la oreja de Chay con voz suave.
―No sabía que hablabas italiano ¿qué fue lo que dijiste?― preguntó con inocencia el chico.
―Dije que me encantas― mintió Kim besando las mejillas de Chay ―No sabes cuánto extrañé tenerte entre mis brazos.
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WOUNDS
FanfictionKinnPorsche Omegaverse Hace 16 años Porsche trabajó para la familia Theerapanyakul, su guapo heredero Kinn puso sus ojos en Porsche y decidió que sería un juguete muy interesante y divertido, pero los juegos tienen consecuencias y Porsche de pronto...
