Estábamos en la cama abrazados, nos dábamos pequeño besos en los labios, repetidas veces y acariciaba su cara.
Ella se reía por qué no me despejaba de ella, estaba como un imán.
Kayla me miraba mientras se reía divertida.
-¿De qué te ríes?-
-Estás más cariñoso de lo normal.-
-Yo siempre soy muy cariñoso, y lo sabes.-
-Lo sé.-
Me quedaba mirándola a sus preciosos ojos azules y puse un rostro apenado.
-La fría de la relación eres tú y ahora entiendo el por qué.-
Suspiró profundamente desviando su mirada, parecía estar incómoda.
-¿Sabes algo de él?-
Negó rotundamente.
-Dejé la relación hace un año, ya estaba harta de sus maltratos.. de todo, pero por culpa de él no me he podido abrir con nadie, aunque contigo.. ha sido diferente.-
-¿Por qué?-susurré, mientras tocaba su cara, quería escucharla.-
-Por qué desde el primer momento en que te vi me gustastes, y desde que estamos juntos has sido atento, cariñoso, amable.. nunca antes me habían tratado así y me frustaba el no poder acostarme contigo.-explicaba sintiéndose angustiada por lo que me contaba y luego me miraba.- Pero tu eres diferente conmigo.-
-Tu me has hecho diferente por qué nunca he sido así con nadie.-dije.- Nunca he sentido esto por nadie y nunca me había enamorado hasta que aparecistes tú, eres todo lo contrario a lo que yo he encontrado.-
-¿Eso es bueno?-
Ponía mis ojos en blanco ante su pregunta pero luego me reía absurdamente.
-¿Tu que crees, Kayla? Estoy pillado por ti y no quería creerlo.-
Ella sonrió de lado con dulzura mientras me miraba, me daba un beso en mis labios y luego toco mi barbilla.
-¿Enamorado desde hace tiempo o enamorado desde ahora por lo que te acabo de hacer?-
Solté una carcajada por su pregunta mientras la miraba y me acercaba mas a su rostro.
-Lo que me has hecho en la cama ha sido el engancharme a ti, me has vuelto loco.-
-No exageres..-
-De verdad, ninguna me lo ha hecho tan bien como tú.-
-Como decís los tíos, hemos echado un polvazo ¿no?-
Me volvía a reír por su expresión, le daba un beso en sus labios y la miraba embobado.
-Yo diría qué sí pero nosotros hemos hecho el amor.-
Kayla abría su boca sorprendida por lo que dije y se empezaba a reír mientras negaba.
-Eres un cursi.-
-Te estoy diciendo la verdad, te lo juro, nunca me he sentido así, hacerlo con alguien que de verdad quieres y quieres cuidarla en todo momento.-
Ella se sentía protegida conmigo, se lo notaba en su rostro y me sonrió.
-¿Quieres cuidarme para siempre?-
-Que pregunta más estúpida... yo siempre voy a cuidarte, pero siempre.-
-Eso espero.-
-Siempre lo haré.-dije mirándola a sus ojos, y acariciaba su rostro.- Pero odio que te haya hecho todo eso, siento impotencia.-
