Me encontraba junto a una farola esperándola durante diez minutos.
Aquí no había nadie, esto estaba desierto.
Pero de repente aparecía un coche, Kayla me saludo de repente con la mano y me acercaba a su coche queriendo mostrarme seguro.
Cuando me dirigía a su coche, al llegar abría la puerta del copiloto y entraba rápidamente.
Cuando cerré la puerta, me quedé mirándola y quedé sorprendido por como ella iba de arreglada.
-Hey.-dije, acompañado de una risa nerviosa y ella me sonreía con dulzura a mis ojos.-
-Hola, no me creo que estés en Manhattan.-
-Ni yo tampoco.-dije volviéndome a reir y ella se reía conmigo tocando su cabello rubio, lo tenía liso.-
-¿Nos quedamos aquí o vamos a mi casa?-
-Eh.. vamos a tu casa si quieres, solo estaré un rato.-
-Vale, te pregunto por si no quieres ir.-
-Claro que quiero ir.-dije mientras volví a reírme nervioso por ello y sonreí al igual que ella a mi.-
-Vale, pues vamos.-dijo mirándome por unos segundos a mis ojos y luego miro al volante, para arrancar su coche.-
Kayla empezó a conducir y había un silencio eterno.
Me intentaba mostrar natural pero estaba muy nervioso, parecía como si fuera mi primera cita con ella.
No sé porqué me ocurría esto con ella.
-¿Como que has venido al final? ¿Por tu madre?-
-Si, se viene a vivir aquí con su marido y con su nuevo bebé.-
Kayla se sorprendía abriendo sus ojos y me miró por unos segundos.
-¿Tu madre esta embarazada?-
Es cierto, Kayla no lo sabía.
-Si de tres meses, será un niño.-
-Que bien, Dalton, pues ha elegido una buena zona, aquí están las mejores escuelas.-
-Si, mi hermano tendrá una mejor vida.-desvíe mi mirada a Kayla por segundos y alzaba mis cejas.- Lo que no entiendo es que como tienes una casa aquí.-
-Dalton, soy de Manhattan, creo que te lo dije.-
-No, nunca.-
-¿Por qué crees que mis padres tienen un restaurante aquí? ¿Y por qué crees que me fui de aquí para El Bronx? Por Jacob, hasta que decidí hacer una nueva vida e irme de barrio.-
-Pues te fuistes al correcto.-dije con ironía acompañado de un media sonrisa.-
-Bueno, para mi si lo fue.-me dijo de repente mirándome a los ojos y desvíe la mirada intimidado.- Ahora iremos a casa de mis padres pero tranquilo que ellos ya no viven ahí, ahora viven en otra casa más pequeña.-
-De acuerdo..-
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Bajamos de su coche cuando llegamos a su casa, era un edificio alto, y me quedé mirándolo con asombro.
Luego me quedaba mirándola a ella.
Tenia un vestido corto por sus muslos de color negro, era de seda y de tirantas.
También tenia puesta unas medias transparentes de color negras y unos tacones de punta negras.
Kayla estaba espectacular.
