El día llegó.
Estaba en el vestuario junto a Dylan.
Me traía muchos recuerdos con el último combate que tuve, me hizo transportar al pasado y de ello saqué un lado positivo.
En que había madurado y he crecido mucho más como persona.
Ahora estoy seguro de lo que quiero, de lo que aspiro y deseo en la vida.
Dylan se me quedaba mirando, mientras que colocaba varias vendas en las manos para proteger mis manos antes de ponerme los guantes.
-Te veo con muy buena cara.-
Alzaba la mirada a Dylan con curiosidad ante su frase.
-Anoche Kayla y tú..-
Se a lo que se refería.
Comencé a negar por lo estúpido que podía llegar a ser.
-Yo siempre duermo muy bien por las noches, lo que significa que siempre tengo buena cara y por eso soy demasiado guapo.-
-¿Eres guapo porqué tienes sexo por las noches?-
Le di un pequeño golpe en su hombro para que se callara y se quejó, me miró molesto por mi reacción.
-Era una broma.-
-Lo sé.-solté una carcajada mirándole, este chico no tenía remedio, desvíe mi mirada hacia la puerta viendo que Kayla entraba y nos quedamos mirándonos.-
-¿Interrumpo?-
-No, el que interrumpe es Dylan, largo.-dije chasqueando mis dedos, echándole del vestuario y el hizo una señal con las manos.-
-Tranquilo, que me voy.-
Dylan se iba fuera dejándonos los dos a solas y andaba hacia a mi, hasta ponerse frente de mi.
-Te noto animado.. eso es buena señal.-
-¿Tu crees?-
Asintió de forma rápida mientras se reía y mostraba sus dientes.
Pasé mi mano por su cara, de forma delicada y miraba a sus ojos grisáceo azules fijamemte.
-Es mi oportunidad de triunfar de una vez por todas, claro que me siento animado, más que eso, me siento eufórico.-
-Pues demuéstralo, ve al ring y demuestra todo lo que sabes hacer.-
Asentí, sonriendo de lado con confianza y desviaba mi mirada a su cabello.
-¿Tú confías en mí?-pregunté, a espera de su respuesta con ansiedad.-
-Siempre he confiado en ti, lo sabes.-
-Pero me gusta oírlo.-
Ella tomaba de mi cara lentamente y me hacia mirarla de nuevo.
-Por supuesto que confío en ti, y llegarás lejos, más de lo que hemos llegado juntos.-
Le daba razón interiormente, mientras me quedaba mirándole a sus ojos hipnotizado.
-Hemos pasado por muchas cosas, y aquí seguimos, ahora estamos aquí, y estoy contigo a que des un paso más hacia al éxito, al futuro, como tu querías.-
-Pero un futuro contigo.-susurré, sin dejar de tocar su rostro con un poco de fuerza, no quería que se fuera.- Ese futuro que hablamos.-
Kayla sonrió ilusionada aunque parecía querer ocultarlo.
-Yo quiero también ese futuro de que hablamos.. casarnos, tener hijos..-
Cuando mencionó a los hijos, suspiré levemente manteniendo la compostura.
