Me bajaba de la mesa para salir de la cocina y cerraba la puerta, luego me dirigía a fuera, tomando la escoba y limpiaba dando un último repaso al suelo.
Me quedaba mirando al suelo distraído cuando escuché que abrían la puerta de la cafetería, entrando.
-Está cerrado.-dije mirando al suelo por unos segundos y alzaba mi mirada a ver quién era, el rostro se me cambió actuando mas serio.-
-Se que esta cerrado por qué lo pone a fuera.-dijo Kayla señalando la puerta dónde se encontraba el cartel y se me quedaba mirando.-
-Pues ya sabes lo que tienes que hacer.-dije de malas maneras hacía a ella sosteniendo la escoba.-
Kayla parecía molestarse por la forma en que le hablé y se cruzaba de brazos.
-¿Puedes dejar de tratarme tan mal?
Tampoco te hice nada grave.-
-¿Consideras que dejarme sin motivo no es nada grave?-
Kayla rodaba sus ojos con pesadez y suspiró sin más.
-Estuvo mal, fatal, pero no hice nada malo.-
-Yo tampoco, y me dejastes.-dije con una media sonrisa forzada mirándola a sus ojos y empecé a negar indignado.-
-¿Podemos hablar sin rencores?-
-¿Tantas ganas tienes de hablar?-dije con superioridad, y la señalaba de repente con coraje.- Habla, venga.-
Kayla parecía sentirse incómoda ante tanta tensión que había y me quitó la mirada, le costaba hablar ahora que le di la oportunidad.
-Quería hablar contigo, por qué quería expresarme como siento, lo que siento por ti.-hablaba con una seguridad que antes no había visto y se me quedaba mirando a mis ojos.- No hice las cosas bien, te dejé y te dejé por qué me vi débil a tu lado, me sentía indefensa como a una niña que hay que proteger todo el tiempo, y no quería que siguiera ocurriendo eso, quería volverme fuerte, independiente Dalton, y ser una mujer para ti.-
-Que discurso más bonito.-dije de forma irónica e incluso me burle de ella.-
Si, estaba siendo cruel pero estaba dolido.
-Dalton.-dijo quejándose por mi actitud.-
-Tu sabes que te quería fueras como fueras.-
-¡Pero tenía que quererme yo!-hablo en un tono alterada, se señalo a si misma y no quitaba la mirada encima de mí.- Yo tenía que quererme, ya no solo tenias que quererme tú, faltaba mi amor propio.-
-¿Y has aprendido quererte en estos meses, Kayla?-
-Claro que si, por eso he vuelto aquí, siendo una mujer hecha y derecha, siendo fuerte.-
-Pues me alegra tanto por ti, muchísimo, eh.-
-No Dalton.. tu estás dolido.-
-¿Te estás dando cuenta ahora?-dije abriendo mis ojos de forma sorpresa por lo que dijo y soltaba una carcajada con sarcasmo.- He tenido depresión, Kayla, mientras que tú te volvías mas fuerte, yo estaba en la puta mierda.-
-¡Y lo siento, Dalton! De verdad que lo siento, no quería eso para ti.-
-Pues he estado muy mal, hasta que salí hacia adelante y ahora apareces.-
-He vuelto de Brooklyn cuando he podido.-
-¿Que has dicho? ¿Brooklyn?-
-Si..-
-Osea que eras tu a la que vi en aquella tienda, lo sabía.-
-¿Me vistes en Brooklyn?-
-Si, te vi allí.-
