Me encontraba entrenando en el gimnasio en la tarde.
No había ido esta mañana y tampoco me había apetecido madrugar.
Mis entrenamientos eran más intensivos por qué Phil estaba preocupado por Malcolm aunque yo me sentía relajado por ello.
Nada malo me ocurriría evidentemente.
Me encontraba pegando al saco sin compasión imaginando que era Malcolm al que machacaba.
Le odiaba por qué se acostó con Kayla y eso que había pasado hace mucho tiempo pero soy una persona rencorosa.
Como mi madre.
Desviaba mi mirada hacia una chica que entraba en el gimnasio.
Tracy.
Paraba de repente de pegarle al saco dando unos pasos atrás del saco y me quedé totalmente confuso por su presencia aquí.
Ella tenía una falda corta junto unos calcetines largos de color blanco y unos tacones negros puntiagudo.
En la parte de arriba tenía un abrigo de terciopelo de color negro y andaba hacia a mi, aunque miraba el gimnasio con cara de asco.
-El olor de este sitio es espantoso.-
Me quedaba con el ceño fruncido abierto de brazos.
-¿Tu que haces aquí? ¿Como sabías este sitio?-
-Te escuché de decir la dirección en voz alta y lo apunté, quería verte.-
Tracy me dio un pequeño beso en mis labios aunque no se lo devolvía.
-¿De dónde vienes?-pregunté mirándola de arriba abajo por su vestimenta y la miraba a sus ojos.-
-He venido del abogado, Dalton y ya hemos comprobado las escrituras.-
-¿Y bien?-
-El local es mío, está a mi nombre.-
Interiormente me sentía feliz por qué mis sospechas eran acertadas pero tenía que ocultarlo.
-¿Que piensas hacer?-
-Poner una demanda contra ella, desgraciadamente tendré que elegir otro abogado por qué ese abogado es de mi madre aunque me hizo el favor de enseñarme las escrituras..-
-Pero tu madre descubrirá que fue él.-
-No tiene por qué, los abogados son amigos del diablo Dalton, ya se inventará cualquier cosa.-
-Le has sobornado, ¿verdad?-
Asintió con total sinceridad por qué pago el silencio del abogado y suspiré.
-Pero no importa, me ha recomendado un buen abogado y va a llevar el caso, me ha estado estafando y ahora quiero que pague.-
-Esos juicios tardan mucho en salir, lo sabes ¿no?-
-Lo sé, pero se intentará que se acelere, mientras tanto me tendré que quedar contigo.-
-No pasa nada, si te falta algo, puedo mantenerte.-
-Aún tengo dinero en la tarjeta pero no sé qué hacer realmente.. quiero guardar la tarjeta y hacer algo que no es de mi estilo.-
-¿Hacer el que?-
-Trabajar.-
-¿Tú? ¿Trabajar? ¿Y la escuela?-
-Eso puedo dejarlo, Dalton, ya no tengo que ingresar a la universidad por qué no es lo que quiero pero puedo trabajar.. y ganar dinero.-
