Habían pasado dos semanas desde que fui a su casa a pedirle perdón.
Desde ese día estuve todos los días llamándola por el móvil para que me perdonase pero no me lo cogía.
Me sentía fatal en general, por Kayla pero sobre todo por Eva.
Esta vez, me sentía peor por Eva que por Kayla.
Y estaba realmente enamorado de ella pero hablábamos de mi hijo, o de lo que pudo ser...
Ese tema me había dejado realmente tocado.
Decidí ir a la universidad de Kayla, a ver si de esta manera podría hablar con ella.
Se qué me actuando con insistencia pero yo quería arreglar las cosas, quería estar bien con ella y estar juntos de una vez por todas.
Desde qué volvimos solo hemos estado discutiendo y nuestra relación no era así.
Si, tenías discusiones como cualquier pareja pero nuestra relación era sana, ahora se a vuelto tóxica y yo no quería eso.
Estaba apoyado en mi moto mientras observaba a la gente que salía de la universidad hasta fijarme en Kayla.
Kayla estaba saliendo, sola, y cuando se fijo en mi hizo como si yo no existiera.
Decidió seguir andando pero fui tras ella diciendo su nombre, aunque ella me ignoró.
-Kayla, estate quieta.-
Ella se giraba de repente, con seriedad mirándome a mis ojos.
-¿Que quieres, Dalton?-
-Quiero hablar contigo.-respondí repentinamente.- Llevo dos semanas llamándote, no he tenido otra que presentarme aquí.-
-Si no te cojo el móvil es una señal también ¿no crees?-
Suspiré profundamente a lo que dijo y me quedaba mirándola.
-Lo siento por lo que te hice Kayla, tu sabes que yo no soy asi, fue inconscientemente lo que hice.-
-Lo que hiciste fue horrible, y no quiero volver contigo, lo mejor es que cada uno esté por su lado.-
-Ah, vale, pero a Jacob si que le perdonabas ¿no?-
-Es por ese motivo por el cual no te perdono a ti, por qué no volveré a permitirle a nadie que me trate de esa forma.-
-Yo solo te lo he hecho una vez, pero claro, ya no recuerdas todo lo bueno que he hecho por ti.-
-Dalton.-
-Tienes razón, Kayla, es mejor dejar lo nuestro por qué estoy harto de tantas peleas, estoy cansado.-dije enfadado contra ella mientras me quedaba mirándola.- No pienso ir más detrás tuya, ni insistir en arreglar lo nuestro.-
Kayla se me quedaba mirando con resignación mientras se cruzaba de brazos.
-Te dejaré tranquila Kayla, pero que sepas que en menos de dos meses tendré mi combate y me iré de este barrio, no tendrás que volver a verme más.-
Ella parecía que quería hablar pero decidí irme de allí, me dirigía a mi moto y me largaba de aquel lugar.
Estaba cansado de tantas peleas, volver a sido un error.
Pensé que si volvíamos íbamos a estar bien pero no fue así, solo discutíamos sin parar..
Que cada uno haga su vida, ni ella ni yo, nos merecemos que estemos sufriendo.
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Mis dias se volvieron rutinarios, de entrenamiento, trabajo y a casa.
No paraba de entrenar todos los días con más intensidad.
