Tracy
No podía creerme donde me encontraba.
Estaba con Dalton en una cafetería del El Bronx para entrar a trabajar como camarera.
Aún no había terminado mis estudios y en ninguna parte de Manhattan me cogería por falta de conocimientos.
Dalton al parecer conocía al dueño de esta cafetería, por qué había trabajado con él hace tiempo y también conocía al camarero aunque no parecían que hubieran trabajado juntos...
Me sentía como en una cárcel.
Es cierto que me puse pesada con Dalton por qué quería trabajar para que él no me manteniera pero él se estaba riendo de mí.
Creía que dentro de una hora le llamaría porque dejaría el trabajo pero ni de broma lo dejaría.
Mi compañero de trabajo se llamaba Joe, era un tipo muy raro, diría que un friki aunque era un chico tímido y amable pero a mí me parecía pareciendo raro.
Por suerte, sabía manejar la cocina por qué a mí me gustaba mucho cocinar pero el problema era la limpieza o atender a la clientela.
Nunca he sido sirvienta sino a la que sirven.
Este cambio de papeles me parece fuera de lugar e incluso como en una pesadilla...
Dalton
Cuando deje a Tracy en mi antiguo trabajo me fui a entrenar y luego había quedado con Dylan para comer y comentarle un par de cosas.
Aquella cena me había dejado descolocado.
Nos quedamos en mi casa, mientras que estábamos comiendo unas hamburguesas en el salón y Dylan parecía olvidarse de lo que íbamos hablar.
Sólo estaba concentrado en comer.
-¿Tu no comes en tu trabajo o que?-pregunté por su forma ansiosa de comer y abría mis ojos.-
-Llevo varios días sin comer para que el traje de novio me entre.-hablaba con la boca llena mientras tanto y comencé a negar por su estupidez.-
-Pero si estabas a dieta.-
-Ya no, desde que volví con Jeannette.-
-Jeannette.-dije su nombre con rencor dejando la comida sobre el plato y le señalé con la mano.- ¿Cuando habéis vuelto y por qué vais a casaros?-
Dylan tomaba de su refresco un largo sorbo y luego lo dejo sobre la mesa mirándome.
-Estuvimos hablando hace un mes sobre la idea de volver y también casarnos, ha sido una decisión meditada.-
-¿Meditada? ¿Por qué no me contaste?-
-Por qué te hubieses enfadado.-
-A mi me da igual lo que hagas, ella se volverá a reír de ti pero no es mi problema.-
-No eres el indicado para hablar.-
-¿Ah, no?-
-Mira la de veces que Kayla y tu habéis vuelto.-
-Ya no estoy con ella, la dejé definitivamente.-
-Mentira, te estabas viendo con ella hace poco.-
-Solo nos acostamos, Dylan, no significa nada para mí.-
-Claro que no.. me vas a decir que ahora prefieres a Tracy antes que Kayla.-
-Pues puede que sí, Dylan.-
