Me quedaban dos días para volverme de nuevo a mi hogar.
Pues, esta noche Jéssica vendría para cenar con nosotros como una familia aunque Ernest no vendría y mucho mejor, ese tío no pintababa nada aquí.
Mi madre y Robert hablaban de sus cosas aunque intentaban que nos metieramos en la conversación pero ambos nos quedábamos callados.
Cuando terminamos de cenar.
Jéssica y yo recogíamos la mesa.
Mamá no se encontraba bien por el embarazo y Robert se fue con ella a su habitación.
Yo me quedaba limpiando los platos, y luego le pasaba a Jéssica los cubiertos y los platos para que los secara.
Le daba otro vaso distraído y se me cayó al suelo.
Jéssica y yo nos apartamos corriendo mientras mirábamos al suelo y luego nos mirábamos mutuamente.
Aguantabamos la risa por aquel vaso roto y Jéssica se reía antes que yo por mi torpeza.
-Voy a limpiarlo yo.-dijo Jéssica con una simple sonrisa cogiendo la escoba junto al recogedor.-
Me apoyaba a la encimera mientras la miraba de recoger y me cruzaba de brazos.
-¿Mañana no trabajas?-
-Si pero entro por la tarde.-
Asentí levemente mirándola fijamente a su rostro.
-¿Te gusta donde estás?-
-No, la verdad es que no pero tengo que ganar dinero ¿no?-
-Bueno, mamá se irá a vivir a Manhattan por el bebé podrías irte con ella y conseguir un trabajo mejor.-
-Como mínimo si tienes un título universitario o si tienes unos padres ricos.-
-Pero Robert abrirá un restaurante.-
-Habra que esperar si funciona ¿no?-
-Yo creo que si, ellos van a cambiar su vida, tu también deberías de hacer lo mismo.-
Jéssica suspiro profundamente, había limpiado el suelo finalmente y dejaba el recogedor a un lado de la cocina.
-Yo la he cagado mucho cuando conocí a Ernest, antes de él estaba con otro chico, teníamos un proyecto.. hacer fotografía juntos pero conocí a Ernest y le dejé por él.-
-¿De verdad?-
Asintió levemente mirándose sus uñas, parecía que no quería mirarme.
-Llevaba cuatro años con mi ex, pero me faltaba pasión, todo lo contrario a este imbecil.-hizo una pausa, podía notar que estaba hablando con arrepentimiento y seguía mirándose sus manos.- Ernest me daba lo que..-no quería mencionar su nombre y trago su saliva.- Y le dejé, pero Ernest es un crío para mi, solo tiene veintitrés años y somos tóxicos el uno para el otro, somos celosos, posesivos..-
-Pues déjale, Jéssica e intenta volver con tu antiguo novio.-
-Eso es tener cara dura y yo no soy así, mi ex merece algo mejor que yo.-
Entendía a Jéssica a la perfección,
Yo también fui asi una vez.
-Las personas podemos cambiar, Jéssica.-
-No, cambiamos con quien amamos, con quién no seguimos siendo los mismos.-
-No es verdad, yo he cambiado.-
Jéssica captó mi atención al decirle esa frase y se me quedó mirándome de repente.
-Yo he tenido dos parejas, y las experiencias han sido totalmente diferentes pero yo he cambiado.-
