Capítulo 10

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Dos años más tarde

Me mudé a Brooklyn

Mi padre se quedó en el antiguo apartamento con su dinero que apenas tenía pero podía sobrevivir con ello

Yo me cambié de trabajo

Empecé a trabajar por las noches en una discoteca como camarero, bueno, realmente, de miércoles a sábado.

Aquel trabajo como almacén de cajas lo dejé, eran muchas horas, y me pagaban bien pero no tenía vida y tampoco tenía tiempo para lo que me estaba dedicando.

En general cambié de vida, por qué mi vida anterior me estaba destruyendo.

Habían cambiado muchas cosas en mi vida, también cambié yo, los cambios a veces son buenos.

Y nunca imaginé acabar en donde estoy ahora.

******

Me encontraba en la cinta de correr, para calentar y meterme al ring.

Aquí llevaba dos años, hablé con Oliver y por supuesto que me dejó estar aquí.

Él apostó por mi desde el primer momento en que me vio de luchar con aquel tipo.

Me di cuenta que me gustaba el boxeo.

Tuve algunos combates dentro del gimnasio, las típicas apuestas que hacemos entre nosotros pero nada importante.

Me ha valido mucho, cada vez que estoy en el ring, libero todo lo malo que siento dentro de mi.

Mi mente cambio por completo.

Ya no veía la vida como antes.

Y eso me hizo progresar como persona.

Me bajaba de la cinta de correr, teniendo un pequeño dolor de hígado e hice un quejido de dolor colocando mi mano en la parte que dolía.

Oliver se acercaba a mi por casualidad, parecía contento pero se le cambió la expresión del rostro al verme.

—¿Te encuentras bien?—preguntó mirando la parte que me dolía y subía sus ojos a mi.—

—Si, solo que a veces me da pinchazos.—

—¿No estarás bebiendo alcohol?—

Rodaba mis ojos ante su pregunta, retiraba mi mano con pesadez.

Siempre me hacia esa misma pregunta.

—Alguna copa que otra.—respondí.—

—Tienes el alcohol prohibido, ya sabes eso.—

—Trabajo en un bar de copas,
¿Que quieres que haga?—dije con ironía, andaba hacia al vestuario para coger mi botella de agua pero él me detenía y me giraba de repente con atención.—

—Que tienes que estar en forma, más que nunca, por que tienes un combate con Quinn.—

—¿Quinn? ¿El boxeador que tiene más de treinta y cinco años?—

—Ha sido una leyenda en su tiempo.—

—Es un viejo, Oliver, quiero a alguien fuerte y joven como yo.—

—Si peleas contra él, te harás reconocido y te aseguró que rebatarle el título a ese tipo te hará leyenda.—

—Tiene que haber alguien de mi edad que sea realmente bueno.—

—Si, ese serás tú.—

—No me gusta Quinn.—

—Quinn tampoco le gustaras tu.—

Un Golpe Duro 3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora