Capítulo 7

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Mi jefe me llamó para decirme que estaba despedido.

¿Y sabes que?

Qué me importaba una mierda por qué estaba empezando a cogerle asco a la noche, otra vez, y no quería volver a ser camarero en una discoteca.

Pero por otra tengo que buscarme otra vez un trabajo, mierda, Dalton.

Fui a casa de Dylan por la tarde.

Estaba sentado en el sofá, con el móvil, buscando trabajos disponibles para ver donde podía entrar pero ahora la cosa estaba mal.

Pasaba de estar solo en mi casa y por eso me vine con Dylan, pero parecía que estaba solo.

Dylan llevaba un rato en el baño, estaría cagando pero no creo que estuviera tanto tiempo encerrado, a no ser que haya comido algo que le haya sentido mal.

Seguía buscando sin parar.

Encontré ser dependiente en una tienda de perfumes y cosméticos.

Pero estaba a cuarenta y cinco minutos de aquí y ademas nunca se me ha dado bien trabajar de cara al público.

A ver aquí..

Ser panadero, nunca me habia replanteando en hacer paz y bizcocho.

Solté una risa absurda mientras negaba, venga Dalton, a quien vas a engañar.

¿Y de limpiador en un instituto?

Bueno, no estaría mal, aunque odio a los niños siempre manchan todo.

A mi siempre se me ha dado bien ser camarero pero ahora era lo que menos buscaban.

¿Repartidor?

No, Dalton, te pagan una miseria y apenas puedes llegar a fin de mes con lo que te pagan.

No sabia que trabajor escoger, no conocía ningun bar cercano que quisieran camareros por aquí.

Ahora me estoy arrepintiendo de ser despedido de la discoteca.

Joder, Dalton.

¿Por qué la tienes que cagarla a veces?

Dylan salía del baño con el móvil en sj móvil, creo que estaba haciendo una videollamada.

Le veía bastante contento, una sonrisa de lado lado, y se tocaba su cabello rubio natural.

Le miraba desconcertado por su actitud y por lo que podía oír, hablaba con él una chica.

Se quedaron hablando cinco minutos desde que salió del baño y finalmente la llamada terminó.

Me quedé mirándole con los brazos cruzados y el venía hacia al sofá sonriente.

-¿Encontraste trabajo?-

Le observaba la cara de contento que tenía con atención.

-No.-respondí, haciendo una pausa.- ¿Quién era con lo que te hablabas?-

-Jeannette.-

-¿La noruega?

Asintió rápidamente mientras sonreía sin parar, le veía tímido, era la primera vez que le veia de esta forma.

-¿Te gusta de verdad?-

Me quería responder pero parecía que la vergüenza se lo impedía, y asintió lentamente desviando sus ojos y se reía nervioso.

-Si, me gusta mucho.-

Alzaba mis cejas sorprendido por su respuesta y me sentí contento por él.

Un Golpe Duro 3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora