SADIE
Habían pasado varias semanas desde la muerte de mi madrina, y hoy era el primer día que saldría con mi abuelo luego de que oficialmente habláramos. Me sentía feliz pero a la vez nerviosa mientras me vestía.
—¿Crees que me dirá algo por ponerme esta camiseta? —le pregunté a Emilia mientras estábamos hablando por videollamada.
—Esa camiseta literalmente dice "Hola, soy lesbiana" —dijo riendo.
—Demonios, creo que tengo una menos llamativa —respondí mientras reía.
—Las camisetas que te regalan en las campañas políticas, ¿verdad? —bromeó Emilia.
—Me está llamando Vanessa, ¿la uno a la llamada? —pregunté.
—¿No puedes estar sin hablar con ella? —me burlé de mi amiga, mientras las tres reíamos.
—Tranquila, ya la incluyo a ella también —dijo Emilia mientras agregaba a Vanessa y Lucy a la llamada.
Segundos después, apareció el rostro de Vanessa en la pantalla, sonriendo.
—Perdón por interrumpir su llamada —se disculpó, con una sonrisa apenada.
—Tranquila, no interrumpes nada interesante —respondió Emilia, devolviéndole la sonrisa.
Poco después, se unió Mapi a la llamada, seguida por mi novia.
—¿Interrumpo algo? —preguntó, con una sonrisa mientras deja nuestra pequeña bola de pelos a un lado.
—Lo único que interrumpes es mi respiración con esa blusa tan bonita —comentó Vanessa, con una sonrisa. Era verdad, la blusa negra de encaje que llevaba Lucy era tan hermosa como ella.
—Ehhh, más respeto —traté de sonar seria.
—Yo solo queria el nombre de la tienda de la blusa — se defiende Vanessa levantando las manos.
—Tranquila, amor, yo solo tengo ojos para ti —respondió mi novia, enviando un beso al aire.
—Ugh, ya se pusieron cursis —bromeó Emilia, haciendo una mueca de asco. Las cuatro reímos mientras yo me alejaba de la cámara para cambiar mi camiseta. Decidi mejor usar una camiseta oversize basica con el jean y zapatos del mismo color de la camiseta.
—¿Y este outfit? —pregunté, mostrando mi nueva elección de ropa. Las tres chicas asintieron con una sonrisa.
—Te ves hermosa —dijo mi novia, con una sonrisa.
—Es el mejor de los tres, se quería poner una camiseta de amo a Correa —bromeó Emilia.
—Sabía que esta relación no podía ser tan perfecta —añadió Lucy, poniendo dramáticamente una mano sobre su cabeza.
—Siempre noté que era medio correísta —completó la broma Vanessa.
—Si yo digo que le hagamos un hilo en Twitter —propuso Emilia.
—Bueno, entonces, ¿creen que este outfit dice "No soy lesbiana, abuelo, soy una buena persona"? —pregunté, divertida.
—Lo dudo, no es algo que puedas cambiar solo con tu ropa, se nota —se burló Emilia.
—Quizás si te atas el cabello —sugirió Vanessa.
—¡Ya llegó mi papá, SADIEEEE! —gritó mi madre desde la sala.
—¡YA VOYYY! —le grité de vuelta, sintiendo cómo se revolvía mi estómago.
—Todo estará bien, solo sé tú misma, amor —me dijo Lucy, con una sonrisa tierna, antes de mostrarme a Mapi saludando—. Te deseo suerte, mamá.
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Nuestro Secreto
RomansaEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
