SADIE
Ver a mi novia dormir tranquilamente entre mis brazos es un privilegio que pocas veces he tenido. Quiero que esto sea una realidad constante, que todo en mi vida se vuelva normal.
—¿Las dos se quedaron dormidas? —pregunta Emilia riendo suavemente desde su cama.
—Lucy está totalmente dormida —digo, acariciando su cabello y haciendo que se remueva un poco para acomodarse mejor—. ¿Necesitas algo?
—Creo que lo tengo todo en este momento —responde Emilia, mirando a su hijo en sus brazos con una sonrisa.
—¿Ya sabes cómo se va a llamar? —pregunto.
—Creo que el nombre pizza hasta ahora es el mejor, pequeña pizza —dice Emilia, tocando la mejilla de su bebé—. Dame ideas, rubia, pero que sean coherentes.
—¿Yo diciendo cosas coherentes? —bromeo, y ella asiente.
—Tienes como 800 personajes para tus guiones. Alguno será bueno.
—Pues, para mí todos son buenos, pero el que más siento que le conecta es Oliver. Siempre me ha gustado ese nombre, fuerte y con carácter.
Emilia reflexiona por un momento, mirándome con una sonrisa.
—Oliver... suena perfecto. ¿Qué opinas, pequeña pizza? —le susurra al bebé, quien emite un pequeño sonido como si estuviera de acuerdo.
—Oliver es un nombre precioso —añade Vanessa despertando, acercándose para ver mejor al bebé.
—Entonces, Oliver será —dice Emilia, mirando con amor a su hijo—. Oliver, bienvenido a la familia.
En ese momento, Lucy se remueve ligeramente en mis brazos, abriendo los ojos lentamente.
—¿Qué me perdí? —pregunta, su voz somnolienta.
—Acabamos de decidir el nombre del bebé —le digo, sonriendo—. Se llamará Oliver.
—Me encanta —responde Lucy, estirándose un poco antes de acurrucarse de nuevo en mi pecho—. Hola, Oli
—¿Quieres sostenerlo, Sadie? —pregunta Emilia burlona, ofreciéndome al pequeño Oliver.
—Oh, no, no creo que... —digo, sintiendo una oleada de nerviosismo—. No soy muy buena con los bebés.
Lucy me mira con una sonrisa tranquilizadora.
—Yo lo sostengo por un rato —dice, extendiendo sus brazos.
Emilia le entrega a Oliver, y Lucy lo sostiene con ternura. Miro la escena y siento cómo se me derrite el corazón. Lucy, con esa mirada de amor y cuidado, se ve más hermosa que nunca.
—Es tan pequeño —dice Lucy suavemente, mientras Oliver se acomoda en sus brazos.
Nos quedamos así un rato más, disfrutando de la calma y la felicidad del momento. Finalmente, Lucy y yo decidimos ir a buscar algo para comer.
—¿Te imaginas tener uno de estos algún día? —me pregunta Lucy, mientras caminamos de la mano.
—¿Quieres uno de esos? —le pregunto, señalando a los cuneros.
—Sí, pero no ahora, en un futuro —sonríe, recordando lo hermosa que se ve con un recién nacido en brazos.
—Tú dime cuál quieres y yo me encargo —digo, haciéndola reír, lo que provoca que varias personas a nuestro alrededor nos miren.
—¡Calla! Pero no sé, es una idea...
—. Por ahora, me conformo con tenerte a mi lado —respondo, besando suavemente su frente.
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Secreto
RomanceEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
