LUCY
Aún no puedo creer todo lo que está pasando. Mi hermano y mi padre están discutiendo, mi madre tratando de defender a mi padre, mientras mi mente apenas escucha una cuarta parte de lo que están diciendo. Mi novia a mi lado es lo único que me mantiene en tierra, escuchando un poco de lo que dicen.
—Además, ¿por qué no le cuentas a Lucy la verdad? Sabes que es algo que no puedes seguir escondiendo —dice mi hermano, frunciendo el ceño.
—¿La verdad de qué cosa? —pregunto, confundida.
Louis toma un respiro profundo antes de continuar.
—Papá, ya es hora de que todo salga a la luz. No podemos seguir viviendo con secretos y mentiras.
—Louis, silencio —dice mi padre.
—No, Louis, sigue hablando. ¿Qué cosa tiene que decirme, papá?
—Louis, siéntate —dice mi madre, mirándolo mal.
—Habla, papá. Ya no puedes ocultarle la verdad, ya no puedes seguir engañándola de esa manera —ahora mismo tengo tanta confusión que no sé a quién mirar, por lo único que hago es agarrar la mano de mi novia—. Lucy, ¿hace cuánto vives en Cuenca?
—Casi un año —respondo, frunciendo el ceño—. ¿Qué tiene que ver?
—Oh, Lucy, tiene todo que ver, créeme —responde mi hermano, pasándome un whisky.
—Louis, basta.
—Papá, no sé de qué tienes tanto miedo. Ya nos apartaste de tu lado hace mucho tiempo, solo dile que todo lo que ha estado haciendo es una mentira.
—¿De qué hablas?
—Nada, ya está muy borracho —dice mi padre, quitándole el vaso que tenía en su mano.
—Sadie, por favor, podrías retirarte. Es un tema que tenemos que conversar como familia, muchas gracias por venir —dice mi madre fríamente. Yo niego.
Siento un apretón en mi mano y nuestras miradas se conectan. Yo niego.
—Ella se queda —digo firmemente, mirando a mi madre a los ojos.
—Lucy, no tienes idea de lo que estás haciendo —dice mi padre, su tono severo.
—No, papá, creo que eres tú quien no tiene idea. Quiero saber la verdad. ¿De qué están hablando?
Louis me mira con una mezcla de compasión y determinación.
—Lucy, papá ha estado controlando tu vida desde mucho antes de que te fueras a Cuenca. Todo lo que crees que has conseguido por ti misma, en realidad, ha sido financiado y manipulado por ellos.
—¿Qué estás diciendo? —mi voz tiembla mientras siento que la realidad se tambalea bajo mis pies.
—Estoy diciendo que tu departamento en Cuenca, tu contrato, incluso tu estudio... todo está siendo pagado por nuestros padres. No eres tan independiente como crees.
Mis ojos se abren de par en par y mi corazón late con fuerza en mi pecho. Miro a mis padres, esperando que desmientan lo que Louis acaba de decir, pero su silencio es ensordecedor.
—¿Es cierto? —pregunto, mi voz apenas un susurro—. ¿Han estado controlando mi vida todo este tiempo?
—Vamos Lucy, piénsalo en Ecuador, tu crees que tu talento te va a pagar un departamento y dar vacaciones cada vez que quieres? —dice mi hermano riendo.
—Por qué? —pregunto sintiendo como mis ojos se cristalizan.
Mi madre suspira, cruzando los brazos frente a ella.
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Nuestro Secreto
RomanceEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
