LUCY
Los días pasaron volando, como un chasquido de dedos. Después de nuestro aniversario, las cosas comenzaron a acelerarse. Sadie y yo pasábamos los días en nuestro pequeño departamento; poco a poco íbamos trayendo nuestras cosas. Logramos vender algunos objetos para comprar un colchón.
Conseguí un trabajo en una cafetería a unos 20 minutos caminando desde aquí. Me gusta, aunque no esté relacionado con la música. Al menos estoy aprendiendo algo que siempre quise: hacer café de especialidad. Es genial y súper divertido. Mi novia, por otro lado, sigue en el proceso de titulación. Su universidad parece reacia a dejar ir al increíble equipo que forman Sadie y sus compañeros. Sin embargo, los planes de su madre son claros y bastante estrictos.
Un día antes del Día de la Madre será la ceremonia de graduación. Cada estudiante tiene 5 cupos y, claramente, yo no soy uno de ellos. Sin embargo, Vanessa tiene un cupo extra, así que podré verla con toga y birrete. Aún me preocupa que su madre haga un escándalo, pero no creo que suceda. Además, yo me mantendré a distancia. Los padres de Vanessa han sido muy amables al dejarme quedarme en su departamento, ya que el nuestro aún no tiene luz.
—Este niño es muy coqueto —dice padre de Vanessa, sonriendo mientras carga a Oli en sus brazos.
Pensábamos que se le haría extraño estar con personas nuevas, pero al parecer es muy amistoso con todos.
—Espero que se porte bien en la ceremonia; si no, nos tocará ponerle un pañal en la boca —bromea Emilia, haciéndole muecas.
—Mi campeón no va a llorar —sonríe Vanessa, entrando con un vestido blanco que usará en la graduación.
—Te ves hermosa —le dice su madre con una gran sonrisa.
—¿En serio crees que Oli se va a quedar tranquilo con tanta gente alrededor? —pregunta Emilia, divertida.
—Claro que sí, además estará en brazos todo el tiempo —responde Vanessa, girando frente al espejo para ver cómo se le ajusta el vestido.
—Tú siempre tan optimista, Vane. Pero siendo realistas, es probable que alguien termine saliendo en media ceremonia —dice Lucy, riendo.
Vanessa le saca la lengua en respuesta antes de mirar a Oli, quien parece más interesado en la cadena del collar de su abuela que en lo que sucede a su alrededor.
—Por cierto —comienza Emilia, cambiando de tema—, Lucy, ¿cómo van las cosas con Sadie? Hace días que no la vemos.
Lucy suspira y se sienta en el borde del sofá.
—Todo bien... bueno, en lo que cabe. Estaba contando que Sadie está estresada con lo de su mamá.
—Esa señora es como una roca; una vez que tacha a alguien, no hay vuelta atrás. Lo digo por experiencia —dice Emilia con seriedad.
—Lo sé, Emi.
Vanessa asiente, acomodando a Oli en sus brazos.
—Es complicado, pero si Sadie está decidida, toca apoyarla —añade con una sonrisa comprensiva.
—Eso intento. Solo quiero que esto termine de una vez. Es como una sombra que siempre está ahí, opacando todo lo demás.
—Siento escuchar eso, Sadie es una gran chica —dice la madre de Vanessa.
—No la he conocido lo suficiente, pero siento que actualmente, odiar a alguien por su orientación sexual o simplemente por su personalidad no es justo —dice el padre de Vanessa, frunciendo el ceño.
Bajo la mirada mientras jugaba con mis dedos, pensando en lo complejo que todo. La tensión con la madre de Sadie siempre era un tema recurrente que no parecía tener una solución cercana.
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Nuestro Secreto
RomansaEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
