SADIE
Contemplo a Lucy dormir plácidamente a mi lado, completamente desnuda, mientras los primeros rayos de luz del amanecer se filtran por la ventana entreabierta. Con suavidad, deslizo mi dedo por el camino del dragón en su espalda, pero parece no inmutarse. Después de lo sucedido ayer, me reconforta verla descansar de esta manera.
Me levanto lentamente de la cama, colocando una almohada en el lugar que ocupaba para asegurarme de que no se despierte. Extendiendo las sábanas y la manta sobre ella para protegerla del frío, noto que la temperatura de la habitación ha bajado. Decido darme una ducha rápida para empezar el día.
Con paso rápido, ingreso al baño y me sumerjo bajo el chorro de agua caliente. El calor me reconforta y me ayuda a despertarme por completo. Una vez que termino, me visto rápidamente, sintiendo el frío penetrar en mi piel. Consulto el reloj: son las 8 de la mañana, y es probable que Lucy no despierte hasta las 10. Quizás sería buena idea preparar el desayuno mientras tanto.
Exploro la cocina en busca de ingredientes, pero encuentro que las opciones son limitadas. Es evidente que necesitaré ir de compras. Justo en ese momento, mi atención es captada por un papel marrón doblado que sobresale de una de las alacenas.
Receta de pie de manzana abuela tita.
Ingredientes
Masa
v 2 ½ tazas de harina
v ½ cucharadita de sal
v 4 cucharadas de azúcar
v 225 gr de mantequilla en trozos
v 1 huevo grande
v 2 cucharadas de agua fría
Relleno
v 6-8 manzanas
v ¾ de taza de azúcar
v ¼ de taza de mantequilla sin sal
v 2 cucharadas de harina
v una pizca de nuez moscada rayada
v 2 cucharaditas de canela
v ½ cucharadita de sal
v 1 cucharada de zumo de limón
Era la receta de la abuela de Lucy, supongo. El papel marrón doblado y desgastado llamaba mi atención desde la encimera de la cocina. Observé el manuscrito con curiosidad era la receta de su abuela. Mientras tanto, Lucy descansaba plácidamente en la cama, su expresión tranquila y serena me recordaba lo afortunada que era de tenerla a mi lado.
Decidí salir del departamento en busca de los ingredientes necesarios para preparar el desayuno y, quién sabe, tal vez aventurarme en la elaboración del pastel. El vecindario era encantador, recordaba con nostalgia el hotel donde Lucy y yo nos conocimos. Las calles empedradas y las casas con encanto añadían un toque acogedor al ambiente. Con mi mochila al hombro, me dirigí hacia la tienda más cercana.
Mientras preparaba el desayuno y el pastel siguiendo las instrucciones de la receta de la abuela Tita, me esforcé por no arruinar el encanto de ese momento especial.
Una vez todo estuvo listo, observé a Lucy dormir plácidamente en la cama. Su respiración tranquila y el suave murmullo de los pájaros afuera creaban una atmósfera de tranquilidad.
Aún faltaban unos cuantos minutos para que el pastel estuviera listo, así que me recosté a su lado sin prisas. Verla dormir era una escena de paz absoluta. Observé cómo se removía ligeramente en la cama y no pude evitar sonreír.
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Nuestro Secreto
RomansaEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
