LUCY
Desde mi posición en la otra parte de la sala, observo cómo mi novia, Sadie, conversa con Katherine y Daniella. Puedo verlas riendo y charlando animadamente, pero algo en la forma en que Sadie se balancea un poco mientras habla me hace fruncir el ceño con preocupación.
No puedo evitar sentir una punzada de celos al verlas tan cercanas, especialmente después de todo lo que Sadie me ha contado sobre sus problemas pasados con ellas. Pero intento apartar esos sentimientos, recordándome a mí misma que confío en Sadie y en nuestra relación.
De repente, nuestras miradas se encuentran y una gran sonrisa aparece en el rostro de mi novia, que me hace señas para que me acerque .Me acerco rápidamente, tratando de ocultar mi ansiedad bajo una sonrisa amistosa.
—Hola, chicas —saludo, tratando de parecer calmada a pesar de mi nerviosismo.
Sadie me mira con una sonrisa un tanto borrosa en su rostro, y eso me hace sospechar que ha estado bebiendo.
—Así que tu eres la famosa Lucy? —responde Katherine con una sonrisa un tanto forzada.
—Mi mejor amiga muy especial — dice Sadie alargando lo último.
—¿Todo bien, Sadie? —pregunto, tocando su mejilla.
Sadie asiente, pero puedo ver en sus ojos que está luchando por mantenerse en pie.
—Sí, estoy bien, solo un poco mareada —dice, pero su voz suena débil y vacilante.
—Que tomo? — le pregunto a las chicas, que se ríen de la misma manera que ella.
—Un poco de Vodka — dice mientras me pasa un vaso.
—Seguras fue un poco? — las dos comienzan a reír, y ahora siento las manos de Sadie en mi cintura .
Mi novia reposa su cabeza en mi abdomen mientras estamos sentadas, y acaricio su cabello tiernamente. Sus ojos se encuentran con los míos y me regala una sonrisa dulce.
—¿Te iré a preparar un café, está bien? —pregunto suavemente.
Ella asiente, y puedo ver en sus ojos un destello de gratitud y ternura.
—Mi madre me va a matar si me ve así —susurra con voz temblorosa, y veo cómo sus ojos se vuelven vidriosos. Dios, es la ebria más tierna que he visto.
—Ya vengo, no te muevas, ¿está bien? —ella asiente y se separa de mí, sentándose mientras juega con sus dedos.
No me siento cómoda dejándola sola en este estado, así que me alejo un poco para llamar a Emilia, quien me responde rápidamente, pero me incluye en una llamada grupal con Vanessa.
—¿Qué pasa? ¿Está divertido el cumpleaños de Sadie? —se burla Emilia, y yo niego.
—Digamos que está un poco pasada de tragos —ambas me miran sorprendidas.
—Sadie tomando, qué raro —asiente Vanessa.
—Digamos que hay algo que la hizo llegar a ese estado. Necesito que le hagan compañía para que no se quede dormida o algo así. Son las 10 y aún no ha soplado las velas —ambas asienten.
—Ahora mismo se las va a ver conmigo —dice Emilia frunciendo el ceño. Me acerco nuevamente donde mi novia me espera, riendo.
—Amor de mi vida —grita apenas me ve acercarme. Pongo mi mano en su boca antes de que diga algo más y toda su familia nos persigue como si fuera una escena de Hotel Transylvania.
—Siempre lo supe —dice una de sus amigas. Mi novia se abraza a mi cintura nuevamente, y le paso mi celular.
—Son las chicas, quieren hablar contigo. Ya vengo —ella me mira con los ojos bien abiertos y una expresión de preocupación. No puedo evitar reír antes de ir a la cocina, donde por suerte no hay nadie. Cojo la cafetera y comienzo a preparar con rapidez el café, afortunadamente, todas las cosas están a la vista para hacerlo.
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Secreto
RomanceEn un viaje por obligación, Sadie, atrapada en un mundo de expectativas parentales, y Lucy, luchando por perseguir sus sueños en solitario, se cruzan en un hotel . A medida que su conexión se intensifica, se enfrentan al dilema de separarse al final...
