Nadja miró a su esposo con los ojos entrecerrados al verlo tan esquivo con ella durante esos días de recuperación de su hija. Solo supo que se irían a Londres durante unos días, ya que él tenía no sé qué cosa, pero antes irían a Milán para resolver unos inconvenientes.
Mientras sus hijos iban a viajar a Londres, ella se iría con su esposo a Milán. Leyna era la que tenía la recuperación mucho más lenta que la de Demyan, puesto que su hija continuaba con los dedos fracturados. Zeus le comentó anteriormente que era mejor mantenerla de ese modo, durmiendo, que tenerla despierta por más tiempo del necesario debido al dolor que estaba experimentando en esa parte y que no podían estarle colocando tantos calmantes.
Era de noche e iban a salir en unas horas a su nuevo destino después de tres días a la espera de que su pequeño terremoto al fin saliera de su crisis. Se encontraban en una de las oficinas que Lys equipó con un buen sofá cama, aunque bueno, ese sofá parecía estar ahí desde hace mucho tiempo. Lys era una muy buena mujer, amaba mucho su carrera, pero su esposo Amory era otra cosa. Demasiado celoso, protector y siempre estaba sobre ella. No le echaba la culpa después del ataque, ya que ella fue la que resultó herida por querer defenderlas en el momento en que fueron atacadas.
—¿Está todo bien contigo? —Nadja le preguntó a Jadiel luego de unos minutos en los cuales él solo se la había pasado con su celular—. Estás tenso.
—Estoy bien. —Él asintió dejando salir un pequeño suspiro—. ¿Estás segura de que quieres recordar a tus padres? —preguntó—. No creo que sea necesario revivir algo traumático.
—Dijiste que posiblemente todas las cosas que viví antes de llegar a ese pueblo seguramente eran falsas y que no... —Apretó los labios—. No pasó eso ese día.
—Muchas veces recordamos fragmentos de alguna película o libro que ya habíamos leído y pensamos que nos pasó a nosotros a una edad...
—Sé que no lo leí en un libro y la mujer se parecía mucho a mí —frunció el ceño—. ¿No habías dicho que habías investigado algo acerca de mi pasado?
—Sí, pero no encontré nada que pudiera ser relevante para unir los puntos. —Dejó el celular a un lado y fue a sentarse en el mismo espacio que ella—. Ciro te ayudará a unir los puntos de cuando tenías esa edad, aunque no es de todos seguro, ya que muchas veces borramos esos recuerdos.
—No importa... —Respiró hondo—. Quiero saber si yo en verdad hice eso, si mi papá falleció en ese accidente y ese tal Louis tuvo algo que ver, porque ese hombre al parecer trabajaba con William y hacía las exploraciones de las víctimas.
—Es muy probable que sea así. —Jadiel tomó un mechón de su cabello—. Mañana, antes de irnos, traerán unas cosas para ti.
—¿Una flor de este país?
—Sí, y las raíces de algunas plantas que solo nacen aquí también —él parecía estar entretenido con su cabello más de la cuenta—. Espero que te guste todo.
—Claro que sí. —Nadja asintió—. ¿Qué pasará con Erik y su hermana?
—Erik tiene una última misión que hacer para mí —Jadiel respondió a medias—. Es algo fácil y luego se le dará un juicio entre todos los guardias que quedaron con vida; ya su hermana está sentenciada. No hay nada que hacer ahí.
—Comprendo, pero no creo que Erik, si deciden perdonarlo, quiera quedarse con nosotros en Moscú —ladeó la cabeza—. Él no parece ser la clase de persona que dejaría a su hermana.
—Tienes razón y yo no puedo vivir con una persona que se dejó usar tan fácilmente por dos mujeres —Jadiel suspiró—. Veremos qué sucede.
—¿Tú cómo estás?
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El placer de corromperla
RomanceÉl no olvida, menos a un traidor. Sin embargo, las deudas se pagan y más aún cuando llega a ese pueblo abandonado por Dios y se encuentra algo más que un traidor que se hace pasar un padre y a una mujer despreciada por todos y que está dispuesta a...
