Nick
Siento que todavía no puedo ver a Thomas. Al solo recordar lo que paso me siento tonto y avergonzado, son solo unas simples palabras y aun así soy incapaz de decirlo...
-¿Qué sucede hermanito?- preguntó Damián de manera muy picara- ¿Qué has recordado pequeño pervertido?
-No... Yo... nada... nada, ¿por, porque lo dices?- respondí nervioso, tanto que balbuceaba cosas raras
-A mi no me engañas pillín- dijo mi hermano burlonamente
-No, no es nada...- dije bajando la cabeza, con la cara muy roja
-Anda, no diré nada- dijo aun más curioso
-Voy, voy a hacer tarea- respondí rápidamente, corriendo hacia mi habitación. Pero antes de correr, mi hermano me jalo hacia el y me inmovilizo- suel... suéltame hermano.
-No, hasta que me digas que te sucede- dijo haciéndome cosquillas.
-Bast... jajaja... basta Damián... jajajaja- dije entre risas, casi lloraba de tanto reírme- esta, esta bien, ¿Qué quieres saber?
Me soltó, y sonrió de forma maliciosa. Se quedo un rato pensativo, hasta que decidió hablar.
-¿Por qué estabas tan pensativo?- pregunto curioso, sin dejar de sonreír.
-Recordé, recordé algo que paso el viernes pasado- dije nervioso, tratando de cuidar mis palabras.
-¿Qué hiciste hermanito?- pregunto con más curiosidad que antes.
-Trate de confesármele al chico que me gusta, al final no pude y termine por llorar- dije avergonzado. Si pensarlo es vergonzoso, decirlo es peor.
-Que mal...- dijo bajando la mirada; luego se alzó alegre, más bien entusiasmado- y, dime ¿Cómo es el?
-Eh... pues, es una persona amable, alegre, tiene muchos amigos, confianza en si mismo y muy sociable- dije nervioso. No, no quiero hablar de esto con el.
-Suena bien, pero me refiero a físicamente- dijo insistente
-Oh, pues, pues es rubio, muy alto...- dije tratando de cuidar mis palabras; sentía el ambiente un poco tenso.
-¿Cómo se llama?- pregunto acercándose más a mi. Lo bueno que antes de hablar sonó el teléfono y ya que contesto aproveche para salir corriendo a mi habitación y cerré con seguro.
Enserio a veces mi hermano puede ser insistente, pero no le voy a decir nada; tengo que ser fuerte y no andar hablando.
Flashback On
Era un bello día soleado. El verano había llegado, y a mi corta edad de 7 años me encontraba solo en el parque. Mi hermano no quiso acompañarme.
Estaba en un kiosco, tomando un cono de nieve. A lo lejos unos niños jugaban fútbol, parecía muy divertido, pero sabia que no me iban a dejar jugar.
Una suave brisa llego, refrescando un poco el ambiente; seguí disfrutando de mi helado, cuando vi una pelota acercándose a mi a gran velocidad, haciendo que me cayera, y derramando el helado en el suelo.
Empecé a llorar, por el golpe que dolía mucho y por derramar el helado.
-¿Estas bien?- pregunto un chico rubio, acercándose a mi.
-...s-si... snif... e-estoy... snif... bien- respondí entre sollozos.
-Te has raspado la rodilla- dijo viendo la pequeña herida. Yo la vi y empecé a llorar más; me dio un abrazo, tratando de calmarme- ya, no ha pasado nada.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
