Especial San Valentin

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**La misma advertencia de siempre que hasta me da hueva escribir pero ya saben cual es, espero lo disfruten y perdón por la tardanza.



  Thomas y Nick

Era 14 de febrero, Nick estaba nervioso. En su mochila traía unas galletas que había hecho especialmente para su amado rubio, lo estaba esperando en la entrada de la escuela; su corazón latía fuertemente.

Al ver llegar a Thomas sonrió, espero a que llegara y lo abrazo fuerte, haciendo que ambos casi caigan al suelo si no es porque el rubio se alcanzo a agarrar de la pared.

-Cuidado cariño, nos vas a tumbar.- le dijo en broma Thomas a Nick, el cual sólo rio, separándose un poco apenas.

-Lo siento, es que estoy feliz.- respondió el pequeño con una gran sonrisa, Thomas beso su frente y su mejilla haciendo que Nick riera de nuevo.-muy, muy feliz...

-¿Feliz?, ¿Por qué?.- preguntó el rubio haciéndose el desentendido, aguantando la sonrisa de burla. Nick lo miro con un puchero replicante, el rubio se comenzó a reír, abrazando aún más a Nick.- ya, no te enojes. Se que estas muy feliz, yo también lo estoy aunque dudo que más que tu no.

-Tu eres mi felicidad y más este día.- murmuro Nick volviendo a abrazar al rubio, se trato de poner de puntitas para besar su mejilla. Thomas quería besar a su amado novio ahí mismo, pero seguían en la escuela y si ya de por si estaban muy cariñosos.

 Thomas se inclino un poco hasta quedar a la altura de su oído, para susurrarle -¿Quieres tu regalo ahora o te esperas más al rato?.- Nick se sonrojo un poco, pues muchas veces jugaban con él sobre otras cosas y terminaba como el que malpensaba las cosas pero también analizo que estaban en la escuela y no se podía referir a eso respiró profundo sin dudar de la respuesta.

-A-ahora...- dijo bajito, aun rojo de la vergüenza.- p-pero, ¿aquí en la entrada?

-No, claro que no. Vamos a un lugar más apartado.- le respondió Thomas.

  El rubio tomó la mano de Nick y se lo llevo a una parte más alejada, donde estaban las bancas. Thomas sentó a Nick y le vendó los ojos, el pequeño estaba nervioso pero feliz. Mientras tanto Thomas sacaba de su mochila un conejito azul de peluche, una rosa rosa y una cajita envuelta en papel de regalo purpura.

-Ahora...-le quito la venda de los ojos, lentamente Nick fue abriendo los ojos encontrándose con sus regalos.- ¿qué te parece?

 Nick estaba sorprendido, aquello le parecía tan hermoso que lo dejo sin palabras. Thomas lo abrazó por la espalda; Nick sonrió y se dio vuelta, volviendo a lanzarse sobre su novio, cayendo, esta vez, los dos al piso. Nick lo abrazó, escondiendo su rostro en el cuello del rubio.

-Es genial, muy, muy genial... sorprendente. Gracias.- Nick estaba muy entusiasmado que sin pensarlo dos veces beso al rubio, fue ligero pero algo significativo siendo como es Nick la mayoría del tiempo.- eres el mejor, te quiero mucho.

-Y yo a ti pequeño.- respondió el rubio dándole un beso a Nick, fue un poco más duradero sin pasar a más que ese simple y adorable beso.

 Después de aquel beso, Nick se levantó y regreso a la mesa, sacó algo de su mochila y volvió a sentarse en el piso con su rubio.

-Ten... te hice esto.- le entrego la caja que estaba envuelta por un papel blanco con corazones de diversos tamaños y colores.

 Nick se cubrió el rostro mientras Thomas lo abrió. Dentro había una carta en un sobre de un tono rojo muy claro pero sin llegar a rosa, una camiseta hecha por él mismo y unas galletas. Thomas sonrió, dejo un pequeño beso en la cabeza de Nick para proseguir a abrir la carta.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora