Capitulo 66

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Thomas

Después de dejar a aquellos tortolos abajo, nosotros subimos a jugar... ¡esta vez no perderé en Mario Party!

Al llegar a su habitación, en su cama vi el colosal oso blanco que ganamos en la feria, no pude evitar sonreír.

-¿Cómo se llama?.- pregunte sin dejar de mirar el oso, Nick me miró un poco confundido hasta que entendió de que hablaba.

-Ah... p-pues se llama Ga-Gary.- respondió avergonzado, acomodó sus lentes desviando la mirada. Seguía mirándolo fijamente.-¿p-pasa algo?

-Es un lindo nombre.- una linda sonrisa surcó sus labios, me dio un gran abrazó... creo que estaba de puntitas.- al igual que tu... pero tu lo eres más.

Volteo hacía arriba, le mostré una sonrisa y me incline hasta que besé sus lindos y suaves labios. Rápidamente se dejo llevar, sus delicados brazos rodeaban mi cuello mientras que mis brazos empezaban a bajar hasta su cintura y...

-N-no...- murmuro con la cara roja, parando mis manos antes de que llegaran a su trasero.- m-mi hermano y Mike es...están abajo.

-Bueno...-deje un pequeño beso en sus labios.- si tu lo pides.

Nos sentamos en el suelo, empezando a jugar varios juegos de carreras en los cuales perdía, siempre chocaba con las cosas o no se; Mi pequeño ganaba o llegaba en segundo o tercer lugar.

  Después de jugar decidimos ver unas películas animadas o de terror. Estábamos acurrucados en la cama, el sueño me estaba ganando y no quería dormir pero termine durmiendo.

Al abrir los ojos ya estaba anocheciendo, Nick estaba durmiendo y la televisión estaba con la película ya casi para acabarse.

  Creo que era la de "el señor de los anillos", me iba a levantar pero en el mueble de al lado había una nota así que decidí leerla.

"Thomas:

Fui a casa de tus tíos, tal vez vuelva en dos días así que quédate en casa de tu uke, Johana va con nosotros. Cuídate y usa protección, y si lo haces me dices.

Pd: deje unos cambios de ropa con los tortolos de abajo"

Así que se fue a casa de nuestros tíos... pobrecitos de ellos. Arrugue la hoja, dejándola en el mismo lugar; ya me iba a levantar, pero en cuanto me moví Nick despertó.

-¿Q-qué, qué sucede?.-bostezo.-¿Qué hora es?.- se sentó en la cama, tallando sus ojos. Se miraba tan adorable, parece un animal pequeño.

-No pasa nada, y por la hora son alrededor de las seis o siete.- volvió a tallar sus ojos, busco sus lentes y cuando los encontró se los puso; miró a la ventana, se estiró, y por último se levantó.

-¿No te van a regañar en tu casa?.-preguntó sentándose en frente de mi. Le entregue la nota arrugada.

La leyó con sumo cuidado, al llegar a lo último su rostro enrojeció... creo que ya leyó esa parte.

-Entonces te quedaras aquí.- murmuro para si mismo, sonrió y me abrazó.- será como una pijamada.

Sonreí enternecido, abrazándolo también...

  Por estas cosas, tanto las grandes como las pequeñas hace que te quiera aun más, que mis sentimientos crezcan y se desborden en mi interior... y todo eso solo por ti, y únicamente para ti.

-Hola chicos.- saludo Mike al abrir la puerta.- venía a despertarlos para comer, pero veo que ya despertaron... los esperamos abajo.

Salimos de la habitación segundos después, al bajar las escaleras Mike venía de la cocina con platos y vasos. Lo seguimos y tenían unas cajas con pizza, Damián llevaba sus típicos tubos en su cabello.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora